Del éxito a la caída en picado: el río revuelto de Telecinco en 2021

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Cabecera de 'Sálvame' (Photo: MEDIASET)
Cabecera de 'Sálvame' (Photo: MEDIASET)

El 21 de marzo Telecinco estrenó la docuserie de Rocío Carrasco,Rocío, contar la verdad para seguir viva, producido por La fábrica de la tele, responsable también de Sálvame, el célebre y polémico programa de la cadena de Mediaset.Las expectativas ante lo que se iba a ver y escuchar eran muy altas: la emisión del trailer, en bucle, en las semanas previas alimentó la curiosidad, así como las declaraciones de los colaboradores y presentadores del programa capitaneado por Jorge Javier Vázquez asegurando que iba a ser historia de la televisión.

Y no, no defraudó: la primera emisión fue un auténtico éxito de audiencia y logró marcar la agenda de la actualidad e incluso la política, con la confesión de los supuestos malos tratos que sufrió la hija de Rocío Jurado por parte de Antonio David Flores y el tuit que la ministra de Igualdad, Irene Montero, lanzó durante la retransmisión.

La ministra Irene Montero, Rocío Carrasco y Ana Isabel Peces, directora de la docuserie, en el acto de entrega del premio concedido por el ministerio que Montero preside. (Photo: KAB GTRES)
La ministra Irene Montero, Rocío Carrasco y Ana Isabel Peces, directora de la docuserie, en el acto de entrega del premio concedido por el ministerio que Montero preside. (Photo: KAB GTRES)

Las 13 entregas (11 episodios y dos entrevistas con la protagonista) consiguieron una media de 2.608.000 espectadores, un 27,6% de share. El fenómeno Rocío Carrasco barrió la actualidad televisiva durante toda la primavera, haciendo que Telecinco se anotase históricos récords de audiencia que animaron a los responsables de la cadena a idear fórmulas para sacarle el máximo partido en diferentes programas de su parrilla.

El 7 de julio, subida en la marea de popularidad, la hija de Rocío Jurado se unió al equipo de Sálvame como defensora de la audiencia, la sección que ya realizó María Teresa Campos durante un tiempo. A las pocas semanas, la nueva incorporación desapareció del programa marcando un punto de inflexión en el año de Telecinco.

El calcetín se había dado la vuelta y los éxitos dieron paso a datos y estadísticas preocupantes que desembocaron en una importante crisis en Sálvame y en Telecinco en general.

Los presentadores del programa de la tarde, Carlota Corredera y Jorge Javier Vázquez, pero especialmente la primera, fueron colocados en el punto de mira: su implicación y defensa férrea del testimonio de Rocío Carrasco fue duramente criticado por parte de la audiencia, al igual que el doble rasero con el que se abordaban otros casos de violencia machista.

La crisis de Telecinco no había hecho más que empezar.

Pedro Piqueras, el damnificado de las bajas audiencias

A pesar del éxito de Supervivientes y de la victoria de Olga Moreno, —la mujer de Antonio David— que alargó su emisión hasta finales de julio, Sálvame no pudo alimentarse del reality —las sinergías entre los programas de Telecinco han sido durante mucho tiempo el secreto de su éxito— y vivió un muy difícil verano. Los conflictos entre sus colaboradores, la pérdida de Mila Ximénez y los intentos fallidos por levantar la audiencia del programa incorporando nuevos caras y personajes obligaron a la cadena a tomar medidas rápidas. La televisión rival, Antena 3, fue ganando terreno al programa con la emisión de una telenovela turca que iba enganchando poco a poco a la audiencia, En tierra amarga.

En septiembre se anunció el recorte de la última hora del programa, Sálvame Tomate, que fue sustituido en la parrilla por el concurso Alta Tensión, presentado por Christian Gálvez. Se trataba de salvar, no sólo la franja horaria de la tarde, también al informativo de Pedro Piqueras que durante años fue referencia informativa de la televisión española. Desde la cancelación de Pasapalabra y el estreno en Antena 3 del formato, presentado por Roberto Leal, el informativo de la noche estaba condenado a una paulatina pérdida de audiencia que le ha ido alejando de Vicente Vallés, presentador de Antena 3 Noticias en su edición de la noche.

La estrategia no funcionó y en septiembre Atresmedia, tras varios meses pisando los talones a Mediaset, se proclamó líder de audiencia de las televisión española. El programa de Gálvez fue la primera víctima de la readaptación de la parrilla: primero fue trasladado a las mañanas de Cuatro, después se canceló —igual que ocurrió con El Precio Justo meses antes— y ahora se están grabando nuevas ediciones del concurso.

La pérdida del liderazgo precipitó decisiones drásticas y una jugada que nadie vio venir: Telecinco anunció el adelanto del prime time, colocando el inicio de sus programas de la noche a las 20 horas.

Las apuestas: Sonsoles Ónega y Toñi Moreno

La inaudita estrategia tampoco funcionó y otro varapalo sacudió a la cadena a principios de noviembre: Ana Rosa, la reina de las mañanas, abandonaba temporalmente el programa para tratarse de un cáncer. Al frente de El Programa de Ana Rosa se quedaban Ana Terradillos, en la mesa política, Patricia Pardo, en la de actualidad y sucesos, y Joaquín Prat, en la de sociedad,

El crítico estado de las audiencias y el temor a poder perder también el liderazgo de la mañana impulsó otras iniciativas. Fue entonces cuando se confió la salvación de la tarde a una de las estrellas emergentes de la cadena: Sonsoles Ónega y el magazine Ya son las ocho. Desde el 15 de noviembre, la presentadora, cómoda al frente de Ya es mediodía,hace doblete en la pantalla de Telecinco.

Hasta ahora, el equipo de Ana Rosa sigue reinando y la confianza en Ónega se mantiene, a la espera de conocer los planes de la cadena para el 2022, que parecen pasar por apostar por otra cara conocida: Toñi Moreno.

La periodista ha presentado una edición especial de Mi casa es la tuya, con Bertín Osborne como invitado, el día de Navidad. Además, será la conductora de una nueva edición con concursantes anónimos del reality Secret Story, la salvación de Telecinco este otoño aunque el formato tampoco ha conseguido brillar.

Pese a todo, Atresmedia cerró diciembre como líder, y eso que tiene un canal menos que Mediaset. Poco más se conoce de los objetivos de Mediaset para el nuevo año, pero mucho se confía en el formato documental y en personajes de corazón que marcaron un hito en la crónica social.

Uno de ellos es el estreno de la segunda parte del documental de Rocío Carrasco, En el nombre de Rocío. El adelanto vivido con en el homenaje rendido a La más grande hace unos días, El último viaje de Rocío, fue un respiro, así que las predicciones son optimistas respecto a la secuela de la docuserie y la onda expansiva que puede tener en el resto de programas. Además, en estos días se ha anunciado No es la hora de la venganza, es la hora de la verdad, una nueva docuserie protagonizada por Julián Muñoz, exalcalde de Marbella y ex de Isabel Pantoja.

¿Y si al final esto tampoco es la salvación? Seguro que Mediaset aún puede sacarse alguna buena idea de la chistera.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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