La "ética" se impondrá a la "estética" en el consumo del lujo tras el COVID

Madrid, 21 may. (EFE).- La era post-COVID-19 impondrá la "ética" por encima de la "estética", según un informe de la Asociación Española del Lujo, que reúne a más de 120 empresas nacionales e internacionales vinculadas a ese sector.

Cristina Martín, presidenta ejecutiva de la Asociación del Lujo, considera que, tras la pandemia, "hacer gala del consumo ostentoso no estará bien visto", se considerará, incluso, un gesto "ofensivo".

"Muchos de los consumidores del lujo evalúan su modo de vida y se replantean qué cosas son realmente importantes", indica Martín, quien advierte que los consumidores priorizarán las marcas con propósitos que trasciendan aspectos "menos superficiales".

"Se preferirán marcas colaborativas, que sean útiles y que demuestren tener un compromiso real con la sociedad", añade, mientras que la salud se perfila como un nuevo sector del lujo, una tendencia que abarca desde el bienestar mental hasta la cosmética orgánica y la comida.

La Asociación Española del Lujo se creó en 2010 y engloba a un mercado multisectorial que va desde bienes de lujo a artesanía o experiencias.

Según datos de la consultora Bain&Company, China ha sido el motor de crecimiento para la industria en los últimos años, donde los consumidores representan el 90 por ciento del crecimiento del mercado mundial, alcanzando el 35 por ciento del valor de los artículos personales de lujo.

Las cifras del informe de la Asociación Española del Lujo sitúan a España en la quinta posición del mercado del lujo europeo, por detrás de Francia, Italia, Suiza y Alemania.

El informe señala que el mercado del lujo español creció un 1 por ciento en 2019 respecto al año anterior, alcanzando una cifra de casi 7 millones de euros, lo que representa un aumento inferior al observado en 2018 que alcanzó un 4 por ciento.

El lujo que llegará será "silencioso", explica Cristina Martín, el destinado "únicamente a los que de verdad tienen dinero" y no necesitan demostrarlo, algo que se verá reflejado en los diseños de los logos de las firmas que lucirán más discretos o "incluso no se verá su presencia".

Algunos consumidores del lujo es "probable" que opten por piezas que supongan una "inversión", añade.

El perfil del consumidor español de este sector es en un 52 por ciento femenino frente al 48 por ciento masculino. Por franja de edad, el 27 por ciento está entre los 20-34 años; el 32 por ciento entre los 35-44 años; un 26 por ciento entre los 45-54 años; y el el 15 por ciento entre los 55-70 años y una renta per cápita de 150.000 euros.

Por último, los datos del informe resaltan la tendencia al consumo de firmas que no dañen el medio ambiente, algo que relaman los "miléniales", donde un 80 por ciento de este segmento cree que el éxito de los negocios debería medirse, más que por beneficios, por el impacto "positivo" de esas empresas en la sociedad y en su entorno.

(c) Agencia EFE