Álvarez Fernández se une al club de los astronautas con Duque y López Alegría

Madrid, 23 nov (EFE).- El club de los astronautas españoles cuenta desde hoy con una nueva incorporación, Pablo Álvarez Fernández, que se une a Pedro Duque de la Agencia Espacial Europa (ESA) y Miguel López-Alegría de la NASA, quienes saben lo que es mirar nuestro planeta desde el espacio.

La ESA ha anunciado el nombre de sus cinco nuevos astronautas de carrera, entre ellos el leonés Álvarez-Fernández (1988); doce de reserva, con la también leonesa Sara García Alonso (1989), además de una persona con discapacidad.

El astronauta español más conocido dentro de nuestras fronteras es Duque (Madrid, 1963), que fue además ministro de Ciencia e Innovación, frente al hispano-estadounidense López-Alegría (1958), madrileño de nacimiento, pero que se crio y desarrolló su carrera en Estados Unidos.

Duque ha estado dos veces en el espacio, una en la Estación Espacial Internacional (EEI), una experiencia imposible de olvidar, según señaló en una entrevista con EFE con motivo de los 20 años del laboratorio espacial, en la que aseguró que “no se puede ir al espacio, ver la Tierra desde allí y no ser conservacionista".

Pero su carrera como astronauta había empezado mucho antes, cuando el ingeniero aeronáutico decidió, en 1990, contestar a un anuncio de prensa en el que se pedían ingenieros y científicos para ser astronauta de la ESA.

Dos años más tarde fue seleccionado, como hoy lo ha sido Álvarez Fernández, para formar parte del cuerpo de astronautas de la ESA, tenía 29 años y era el más joven de los seis de aquella promoción.

Su ocasión para ir al espacio llegó en 1998, en el transbordador Discovery y junto a una leyenda John Glenn -el primer estadounidense que orbitó la Tierra (1962)-. Durante nueve días, se dedicó a la investigación en gravedad cero y al estudio del Sol.

De las estrellas a uno de los mayores reconocimientos mundiales. En 1999, aquella tripulación (Duque, Glenn, Chiaki Mukai y Valeri Poliakov) mereció el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, como "artífices de la exploración pacífica del universo".

La EEI esperaba a Duque en 2003, donde tuvo diez días para desarrollar la misión Cervantes, con 25 experimentos de biología, física y observación de la Tierra.

Tras ocupar diversos puestos en la ESA y el sector privado, Duque se convirtió en el ministro astronauta. Entre 2018 y 2020 fue puesto al frente de la cartera de Ciencia e Innovación por Pedro Sánchez.

Aún como ministro, presentó su candidatura a director general de la ESA, cargo que recayó en el austríaco Josef Aschbacher, y siempre ha reconocido que le gustaría volver al espacio.

Ese sueño de volver a la gravedad cero tras haber abandonado la carrera sí lo ha cumplido López-Alegría, que fue seleccionado por la NASA en 1992, tras graduarse en ingeniería de sistemas y servir en la Marina estadounidense como piloto de pruebas de aviación.

López-Alegría, quien siempre se ha sentido “de corazón muy español”, voló al espacio por primera vez en 1995 con el transbordador Columbia durante 16 días; en 2000 volvió a estar en órbita con el Discovery y dos años después con el Endevour.

El astronauta permaneció siete meses en la EEI en 2006, en su momento fue un récord, y realizó diez caminatas espaciales hasta colgar la escafandra en 2012 para trabajar en el sector privado, cuando pensó que aquella sería su despedida del espacio .

Sin embargo, en abril de este año volvió a la EEI como comandante de la primera expedición privada, la misión Ax1 de la compañía Axiom Space, de diez días de duración, en un cohete reutilizable de SpaceX.

(c) Agencia EFE