¿Qué pasa después de ganar la lotería?

Estamos acostumbrados a ver cada 22 de diciembre como docenas de personas aparecen en los informativos de la televisión celebrando con júbilo que les ha tocado uno de los premios de la Lotería de Navidad. Están eufóricos, exultantes y cantan y ríen mientras brindan con botellas de cava.

Ser agraciado con un premio gordo es, para la mayoría de personas, la mayor de sus esperanzas para poder tener una vida mejor y así sanear su maltrecha economía. Pero no todo el mundo sabe realmente qué es lo que se debe hacer ni qué pasos seguir si en algún momento de su vida la Diosa Fortuna decide sonreírles haciéndoles ganar un buen pellizco de dinero.

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El primer consejo que dan los expertos es no acudir a la administración, peña o lugar en el que se compró el décimo o participación de lotería. El agraciado con un premio importante debe mantener la cabeza fría y procurar guardar el anonimato.

Evidentemente que habrán personas del entorno que muy posiblemente sepan quién lleva algún número premiado; pero una cosa es que lo sepa un círculo de personas más o menos pequeño y controlado y otro muy diferente salir en las noticias a nivel nacional y que todo el país se entere que a partir de ese momento eres poseedor de una importante suma de dinero.

Una vez que somos conscientes de que nos ha tocado el premio hay varios pasos fundamentales a seguir: realizar una fotocopia o escanear el boleto y guardar el original en un lugar seguro. Hasta el día de ir a ingresarlo para cobrar el premio todas las gestiones debemos hacerlas tan solo con la copia, así nos garantizamos el hecho de que no se nos extravíe o suframos un robo. La mayoría de expertos sobre el tema señalan que es muy aconsejable consultar a un gestor o profesional de la materia, quien podría asesorarnos debidamente para que no demos ningún paso en falso.

Tenemos tres meses por delante para cobrar el premio, así que no hay ninguna prisa.

Un punto muy importante a tener en cuenta es si el décimo lo jugamos a solas o lo compartimos con más personas, ya que a la hora de cobrarlo y repartirlo todo esto deberá estar bien especificado, por lo que este sería un buen motivo para contactar con el profesional al que nos hemos referido anteriormente.

Hay dos opciones para cobrar el premio: bien a través de una entidad bancaria o directamente en la delegación provincial de la LAE (Ente Público de Loterías y Apuestas del Estado). Utilizando el primer caso sabemos que podemos pactar con el banco los intereses a recibir y tener asesoramiento profesional. Una vez que hemos ingresado el décimo, tenemos que tener en cuenta otras muchas cosas, entre ellas, que a partir de 2013 hay que pagar el 20% de IRPF en los premios mayores de 2.500 euros, por lo que nuestras ganancias disminuyen sustancialmente. Por poner un ejemplo, si nos toca un premio de 300.000 euros en realidad recibiremos 240.000€, ya que el Estado retendrá los 60.000€ que faltan en concepto de impuestos.

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Una vez tenemos el dinero en nuestra cuenta ha llegado el momento de decidir qué hacer con el dinero, en qué invertir, qué comprar, qué capricho darnos y cuánto regalar a familiares. Todo esto tampoco podemos hacerlo al tuntún y, de nuevo, la cabeza fría es fundamental, aparte de tener una calculadora a mano, junto a un bolígrafo y papel.

El pago de recibos atrasados, hipoteca, tarjetas de crédito y todas las cuentas pendientes que tengamos con una entidad bancaria es lo primero que debemos cancelar, para así empezar a disfrutar del dinero restante sin tener ni una sola deuda y si, por mala fortuna, el dinero llegase a agotarse, saber que partimos de cero y sin deber nada a nadie.

Para el apartado de caprichos personales hemos de tener en cuenta que se ha de destinar un 10% del dinero que nos quede tras el pago de impuestos y las deudas anteriores. Hemos de ser firmes y no gastar más de ese tope, ya que de otro modo estamos condenados a malgastar el resto.

Ante todo, hemos de pensar en nuestras propias prioridades y necesidades antes que las de los demás. Está muy bien el hecho de querer ayudar a nuestros allegados o regalar un coche de gama alta a todos los parientes cercanos, pero, a no ser que se trate de una cantidad desorbitante de dinero la que nos ha tocado, es mejor que nos olvidemos de esto y seamos mucho más prácticos.

Numerosos son los casos de ganadores de la lotería que acabaron perdiendo todo su dinero por culpa de malas inversiones y despilfarrarlo con regalos y compras innecesarias.

A no ser que la cantidad que se ha ganado en la lotería sea por una suma lo suficientemente importante como para vivir de rentas el resto de nuestra vida, es desaconsejable dejar de trabajar. Eso sí, con ese buen colchón de dinero que nos da cierta tranquilidad podemos pedirnos una excedencia y pasar un año sabático para disfrutar de cosas que en condiciones normales no podríamos.

El invertir en algún negocio o crear el nuestro propio es algo que se podría llevar adelante, siempre y cuando tengamos un buen equipo asesor que nos guie y nos aconseje adecuadamente.

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