Un vestido con la espalda al descubierto puede resultar infinitamente sexy. Y lo será más si mimamos esa zona del cuerpo a menudo olvidada.
La espalda hay que exfoliarla e hidratarla como el resto del cuerpo. También podemos perfumarla cuando va a ser el principal punto de atención de nuestro look. Unas gotas de perfume conseguirán que quien se acerque a ella quede impregnado de sensualidad.
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