Cuando necesites lucir un cabello impecable y no te dé tiempo a lavarlo, tenemos un remedio de emergencia.
Aplica harina en las zonas donde detectes un aspecto grasiento, y a continuación pasa un cepillo. De esta forma se absorberá la grasa y la suciedad y desaparecerán los restos de harina.
Nada más llegar a casa ya puedes lavar el pelo con normalidad.
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