El desfile primavera-verano 2008 de Bruno Pieters está cargado de contrastes. El look de institutriz exige prendas oscuras y piel extremadamente pálida.
Para conseguirlo, usa una base muy clara, ilumina el lagrimal y los párpados en tonos nacarados y remarca los labios con un tono burdeos mate. ¿Quién dijo que en verano solo se permite lucir la piel bronceada?

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