Vivienne Westwood ha vuelto a desfilar en Londres con su segunda línea, Red Label, con gran éxito de crítica y público. La diseñadora, que lleva casi una década desfilando en París, no tiene planeado cambiar de circuito para mostrar su principal línea. En la propuesta de Red Label para el próximo otoño se plasma estética punk tan característica de Westwood, pero reinventada con cierta picardía, mucho glamour y una visión más comercial. Ciertos elementos de sastrería, como los trajes de raya diplomática, las prendas con print tartán o los abrigos con grandes solapas de estética militar aparecen en constante contraste con piezas más atrevidas, como los minishorts en tejidos metalizados.
Por segunda temporada consecutiva ha desfilado en Londres la firma catalana Armand Basi, con una explosión de colores y formas oversize que se traduce en vestidos trapezoidales. Las prendas crecen desde la cintura para dar como resultado la apariencia de una flor. Sin duda, Markus Lupfer disfruta diseñando y se divierte con cada una de las piezas que crea a través de la combinación de colores psicodélicos como el magenta, el rojo o el rosa. Los abrigos, a modo de capa, y las chaquetas cortas acompañan a una colección que se presenta, ante todo, muy fresca y juvenil sobre la pasarela londinense. La noche se viste de negro y adquiere siluetas inspiradas en los años cincuenta. Las faldas de tubo y los vestidos son las prendas estelares en la colección otoño-invierno 2008 de Paul Smith, mientras que Christopher Kane ha mostrado una propuesta que transcurre alrededor de una serie de vestidos que resultan difíciles de categorizar... ¿Son para el día?¿Trajes de cóctel?¿Moda casual de batalla? En realidad, se trata de una original fusión de todo ello que da lugar a una apuesta totalmente personal. La explosiva combinación contiene cárdigans de cachemir, diseños de organza, paillettes, lentejuelas de plástico y sedas que alternan transparencias mate con hiladuras concebidas para crear inteligentes efectos ópticos.
Pocas firmas han dado tanto que hablar en los últimos meses como la británica Top Shop, que ha conseguido muchísima popularidad gracias a la línea diseñada por la top Kate Moss. Sobre la pasarela se han visto unas propuestas que comenzaban mezclando la rugosidad de la lana en tonos chocolate con la suavidad del cuero, usado para confeccionar pantalones superslim. Vestidos con maxibolsillos, cazadoras con gigantescas solapas y faldas con volúmenes imposibles han dado originalidad a una colección de aire oversize que ha finalizado rindiéndose a unos vaporosos vestidos en gasa decorados con originales prints moteados en chocolate y azul cielo. Por Pedro Zozaya, Susana Molina y Jose Luis Díez Garde
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