Hace 7 meses, Coonic
Últimas directrices en este colegio electoral de Vigo, uno de los más de 2.500 dispuestos en estas autonómicas gallegas. Todo estaba listo aquí, en el Ayuntamiento vigués, minutos antes de las 9 de la mañana: mesas constituidas, un mantel de papeletas -hay 74 candidaturas en estos comicios- y los nervios lógicos de los que se estrenan, que contrastan con la tranquilidad del experimentado. Cerca de 2,7 millones de gallegos, incluídos casi 400.000 residentes en el extranjero, eligen a su noveno parlamento. y a juzgar por lo ocurrido en este colegio hay avidez por votar. El polémico cambio del sistema de voto desde el exterior arroja dudas sobre la incidencia de este colectivo en los resultados. El llamado voto rogado ya redujo la partiocipación de los emigrantes gallegos en las municipales de 2011 al 4 por ciento. Muy importante, también, el voto rural en galicia por su dispersión. La Xunta ofrece transporte gratuito para 130 municipios. Aquí, en Cambre, votan 500 personas de toda la zona. Los de la coral de la parroquia de Cecebre, por ejemplo, lo han hecho juntos antes de salir de viaje. Un dato más, el coste de estas elecciones: 9,8 millones de euros, un 32 por ciento menos que las anteriores. Porque de los recortes no se escapan ni las urnas.