CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - Los cardenales católicos que elegirán a un sucesor del "emérito Papa Benedicto" se reunirán preocupados por una jerarquía vaticana afectada por escándalos, intrigas y traiciones apropiadas de una corte renacentista.
Además de abusos sexuales por parte de sacerdotes en todo el mundo, los escándalos también implican la filtración de documentos personales de Benedicto XVI, noticias de comportamiento sexual inadecuado en el Vaticano, escuchas telefónicas, obstáculos burocráticos y errores que muchos dicen se podrían haber evitado.
Los cardenales extranjeros que elegirán al próximo papa se han alarmado por las informaciones y se verían inclinados a elegir a alguien que no esté conectado con la administración central, dominada por italianos, dijeron personas con acceso al Vaticano.
"Nuestra gente quiere a un hombre sagrado para ser papa", dijo el cardenal de Boston Sean O'Malley.
Pero también tendrán en mente la necesidad de limpiar la Curia, el impenetrable aparato administrativo que maneja la sede de la Iglesia católica.
En las semanas siguientes a la sorprendente decisión de Benedicto XVI de renunciar, los periódicos italianos han publicado historias sobre un informe secreto preparado para el Papa por tres cardenales que investigaron el escándalo de las filtraciones el año pasado.
INFORME SECRETO
Paolo Gabriele, el mayordomo del Papa, fue condenado por robar documentos personales papales y filtrarlos a la prensa. Fue encarcelado y luego indultado por el Pontífice.
Los documentos alegan corrupción en el Vaticano y disputas internas por el manejo del banco de la Santa Sede, que ha estado en el centro de una serie de escándalos en las últimas décadas.
Según una información sin fuentes, el informe también se refiere a actividades homosexuales de algunos monseñores del Vaticano, dejándolos a ellos y a la Santa Sede expuestos a chantajes.
El Vaticano acusó a los medios italianos de difundir noticias "falsas y dañinas", pero el jueves, el día que el Papa renunció, la Santa Sede reconoció que algunas partes de una noticia de una revista italiana sobre escuchas telefónicas eran ciertas.
El Vaticano dijo que "algunos" teléfonos fueron grabados por jueces que investigaban el escándalo de las filtraciones pero que no era una actividad extendida como insinuó la revista.
El informe sobre las filtraciones fue entregado a Benedicto, quien decidió que estará disponible sólo para su sucesor. Pero se espera que sea un tema en las reuniones que comienzan el lunes antes del cónclave, que se realizará en unos 10 días.
Un responsable del Vaticano dijo que los tres cardenales que redactaron el informe usarán su criterio para responder las dudas del resto del cónclave sin violar su pacto de confidencialidad.
"Hablaremos sobre el gobierno de la Iglesia y en ese contexto tal vez haya preguntas a las personas que hicieron ese informe", dijo el cardenal de Chicago Francis George.
ERRORES
Aparte de los escándalos, se ha culpado a la Curia por no evitar varios errores y malas decisiones del Papa.
En 2006, fracasó en prever el resultado de un discurso papal en el que Benedicto XVI citó a un emperador bizantino identificando al islam con la violencia, lo que generó encendidas protestas en el mundo musulmán.
En 2009, volvió a fracasar en sus tareas cuando el papa readmitió al obispo tradicionalista excomulgado Richard Williamson a la Iglesia. El sacerdote había negado públicamente el Holocausto y el episodio dañó severamente los lazos con los judíos en todo el mundo.
En una carta a obispos, el humillado Papa tuvo que admitir que su administración no usó Internet como debería haberlo hecho.
Los departamentos de la Curia, un aparato burocrático con cientos de años, manejan desde el nombramiento de obispos y anulaciones matrimoniales al cierre o apertura de parroquias en el mundo, además de decidir quién será nombrado santo y cómo se gastan las contribuciones recibidas.
/Por Philip Pullella/

