El actor que hoy nos ocupa, y hoy comenzamos directamente por lo que al corazón se refiere, ha mantenido romances con modelos como Bridget Hall, Kristin Zang y Helena Christiensen. También con actrices; así, con Juliette Lewis, Alicia Silverstone o Liv Tyler. También dicen que hubo algo entre Leo y Claire Juliet Danes y Di Caprio con Gwyneth Paltrow. Hasta se rumorea que existió un affaire entre él y Demie Moore, en 1997.
Pero desde hace un tiempo, exactamente dos años, parece haber sentado cabeza. Todo gracias a la Top Model brasileña Gisele Bundchen (aunque hace poco se vio a la modelo en compañía de un actor brasileño llamado Rodrigo Santoro). Tanto Gisele como Leo son muy cariñosos, les gusta pasear, bañarse en el mar, jugar al voleibol, tomarse un plato mejicano en un restaurante del famoso Sunset Boulevar o dejar pasar las horas de compras por diversos centros comerciales.
En cuanto sus compromisos comerciales se lo permiten, quedan para verse, como cuando se citaron para pasear en Villa Adriana, cerca de Tívoli, tras desfilar ella en Milán y dejar él a un lado la película que rueda en Roma desde marzo bajo las órdenes de Martin Scorsese, y compartiendo cartel con Cameron Díaz, 'Gangs of New York'.
Para estar juntos, no dudan en recorrer medio mundo. Así, de su tierra natal, donde fue a vivir los carnavales, se desplazó a los Ángeles a ver a su novio y la familia de él, que por cierto, se ha dejado oscurecer el pelo y perilla.
Ella tiene cinco hermanos y una hermana gemela, Patricia, a quien a estas alturas y a buen seguro Di Caprio no confundirá con su chica, por su bien.
Gisele acaba de comprar una casa carísima bien cerquita de la de Leo, en Hollywood. Aunque los dos están muy compenetrados, hasta en las gafas de sol, y parece que de un momento a otro vayan a sonar campanas de boda, se ha publicado recientemente que Gisele, en 1999, firmó un contrato multimillonario con la empresa para la que trabajaba en la que renuncia a vincularse en matrimonio hasta el año 2004. Ya veremos cómo acaba la cosa.
Leonardo Wilhelm Di Caprio es todo un Escorpio donde los haya: nació en Los Ángeles, California, Estados Unidos, un 11 de noviembre de 1974. Sus padres son George e Irmelin Di Caprio. Su apellido proviene de la ciudad natal de su familia paterna, Capri, una preciosa isla de Italia. Por otro lado, su madre es de origen alemán.
Dicen que fue su madre quien decidió ponerle Leonardo porque sintió una patadita del bebé justo cuando estaba viendo una pinturas del genial Leonardo Da Vinci: "Crecí en una atmósfera hippy, rodeado de artistas, pintores escritores, actores y directores", afirma el propio Leo, quien tiene un hermano.
Pese a las pataditas de entonces, Leo no salió jugador de fútbol, ni seguidor de este deporte. Este nuevo James Dean preferiría el baloncesto.
Leo se decantó, como Da Vinci, por el arte, pero exactamente por el séptimo arte. Su objetivo principal era ser un exitoso actor. El joven rubio de ojos azules tenía muy claro lo que buscaba.
Por ser alto y delgado, en el colegio (estudió en el John Marshall High School y luego en el Center for Enriched Studies de Los Ángeles) le llamaban fideo y 'Leonardo retardo', quién sabe si porque siempre llegaba tarde a las clases.
Sin embargo, sus amigos le llaman "Leo", o simplemente "D": "Yo procedo de una familia de clase media pero mis padres me llevaron a una escuela donde estudiaban niños de clase privilegiada", dice Di Caprio.
Ahí donde se le ve, de pequeño asustaba a sus vecinos con chistes desagradables, como él mismo recuerda. Es un apasionado de la moda (quizá más desde que tiene de novia a la Bundchen, la gran rival de Laetitia Casta); le gusta llevar botas negras a lo cowboy y tiene un descapotable plateado.
Su canción favorita es 'Sitting on the dock of the bay'; habla fluidamente alemán y ha tenido varias mascotas: un Rottweiler, Baby, y un lagarto barbudo, Blizz.
Se tiñe el pelo en un salón privado de Los Ángeles y sale por un sinfín de bares y clubs de Nueva York.
Le gustan los videojuegos, viajar y llevar el flequillo engominado para que le quede la frente despejada. Es versátil, medio niño y medio hombre.
Quienes trabajan con él aseguran que es un tipo normal, que no se le ha subido la fama, que no deja de bromear, contar chistes, irse de marcha hasta con los camareros de donde se toma una copa.
Pero tanta energía agota la paciencia de algunos directores, algunos de los cuales se quejan de la falta de atención de Leo. No obstante, él pone toda su voluntad y asegura que le interesa de veras que sus películas tengan éxito. Está claro, de no ser así, su caché no se iría revalorizando.
El atractivo Leo, cuyos padres se separaron antes de que él cumpliera un año (él se fue a vivir con su madre, cerca de donde ahora no vive él solo), comenzó su carrera profesional en un show televisivo, Romper Room.
Con sólo catorce años inició su andadura interviniendo en diversos anuncios comerciales, películas educativas y episodios televisivos para series norteamericanas, como en la última etapa de 'Los problemas crecen', donde aparecía en el papel de un chico conflictivo que es adoptado por la familia protagonista. Después de este trabajo, y gracias a él, apareció en el corto 'The foot shooting party' de la Touchstone Pictures.
Su primera película fue 'This boy´s life', (Vida de este chico). Debutó en el cine de la mano de dos grandes actores, Robert de Niro y Ellen Barkin. Ésta es una dramática historia en la que el personaje de Di Caprio sufre los malos tratos de casi todos los novios de su madre, separada de su padre. Y especialmente del último, que le humilla constantemente y que interpreta Robert de Niro. Esta obra obtuvo un notable éxito.
Atractivo y profesional, desde que empezó hasta ahora, su vida profesional ha dado un giro radical. Hoy es uno de los actores jóvenes con más futuro. Y eso que de pequeño quería ser oceanógrafo, además de actor.
Desde que tuvo lugar ese primer éxito, su carrera sería imparable y participaría en todo tipo de películas de bastante calidad y con actores ya consagrados a los que en alguna ocasión restó protagonismo.
De hecho, su segunda película, '¿A quién ama Gilbert Grape?', a sus 19 años, le valió el reconocimiento de crítica y público, además de premios como el de The National Board of Review o The Angeles Film critics, y una nominación a los Globos de oro.
En ella interpreta a un joven retrasado que vive con su madre, una ex-miss traumatizada por su actual obesidad. En este film comparte terna con Jhonny Deep, en el papel de su hermano rebelde de buen corazón que está enamorado de una chica sensible pero problemática, Juliette Lewis.
No obstante, conviene recordar que no todo fue venir, ver y vencer. Baste citar películas olvidables como "Critters 3" o "Poison Ivy". En fin, habrá que perdonarle, todos los actores cometen errores en sus principios.
Junto a Sharon Stone (que a pesar de que derrite casi todo lo que se menea a su paso, no terminó de convencer ni al público por su trabajo junto a Leo) Di Caprio coprotagonizó un western, después de su primer gran éxito como actor novel. Lo que no defraudaron fueron las escenas apasionadas entre ambos.
Así habla Leo de las escenas más eróticas que ha grabado: "Mi primera escena de sexo fue en 'Vidas al límite', de 1995, tanto con una chica africana como con David Thewlis. Fue duro tener que enrollarme con un tío, pero lo peor fue fingir que realmente estaba teniendo un orgasmo".
En "Vidas al límite", rodada en París, se mete en la piel del poeta Rimbaud. Por su parte, "Diario de un rebelde", de 1995 (cuando rueda "Eclipse total" y "Les cent une nuits"). Es una angustiosa historia en la que Di Caprio encarna a un joven atrapado por las garras de la heroína. El actor cobra un millón de dólares, por su trabajo. Posteriormente, cobraría 2 millones y medio de dólares, por Titanic, y la friolera de 20 millones de dólares por 'La playa'.
Pero antes, en 1996, retornaría a la gran pantalla con una versión moderna de "Romeo y Julieta", de Shakespeare, junto a la joven actriz Claire Danes, con quien se le relacionó, sin las suficientes pruebas, sentimentalmente.
En este caso la historia se desarrolla en Nueva York , y las familias Capuletto y Montesco son encarnadas por dos bandas de adolescentes enfrentadas.
Junto a Meryl Streep y Diane Keaton, 1996 de nuevo, graba la versión cinematográfica de la obra de teatro "La habitación de Marvin". Consigue buenas críticas por su papel de adolescente conflictivo y traumatizado. Se ve que es un perfil que le va como anillo al dedo.
En 1997 llegaría el bombazo definitivo, "Titanic", caprichosa, con miles de detalles, mucho estudio del emblemático barco y un presupuesto desorbitado. Da a conocer a Di Caprio mundialmente. Su papel de chico pobre sensible y con una profunda vena artística que enamora a una chica rica y romántica durante el hundimiento del famoso barco, le encasilla todavía más como ídolo de adolescentes, con lo que pierde algo del prestigio obtenido como actor de calidad: "Me interesa que mis películas tengan éxito, no ser un sex symbol, mis dos últimos trabajos han sido historias de amor; es lógico que el público femenino me vea
como un ídolo romántico. Pero en la vida real no me considero demasiado romántico. Que te consideren sex symbol es pasajero.Te puedo asegurar que no soy ningún Romeo, pero el romanticismo forma parte de vida. Pero no hago nada especial que pueda ser considerado romántico. Para un actor es difícil, porque no se diferencia a esos personajes de la persona normal".
En 1997 también rueda, esta vez en Francia, "El hombre de la máscara de hierro", junto a actores de renombre como Gerard Depardieu, Jeremy Irons y John Malkovich. En esta película, Di Caprio encarna a dos personajes, y con maestría, a importantes miembros de la realeza.
Un año más tarde rodaría bajo los órdenes de Woody Allen con un pequeño papel, y codeándose con actrices de la talla de Melanie Griffith, 'Celebrity'. El film habla de las excentricidades del mundo de la farándula.
Su siguiente película, "La playa", contó con la oposición de algunas asociaciones ecologistas y de sus propios habitantes, porque se rodó en unas zonas vírgenes de Tailandia, que empezaron a ser devastadas sin miramiento con el rollo de la película; pero Leo se declara muy ecologista.
A pesar de la arrolladora pre-campaña y el exagerado presupuesto que tuvo, no remató. Narra la historia de un joven aventurero que con sus amigos viaja a una isla desierta, no tan desierta. En ella descubre el horror de las actividades de una secta que luego les perseguirá.
Dicen que Leo salvó de la pobreza a una chica tailandesa, Ann, masajista, mientras él rodaba allí. Surgieron rumores de que habían pasado una noche juntos, y ella fue despedida de su trabajo. Pero leo desmintió públicamente que hubiera algo entre ellos.
Di Caprio sigue rompiendo corazones. Prueba de ello, su inclusión en la lista de "Las 50 personas más bellas del mundo" de la revista People, en 1998. Cuenta con su propia reproducción en cera, obra de St. Chaffray, en el museo Grévin de París.
Tras "La playa", decidió descansar, con su adorada Gisele, a la que no sabemos qué tal le sentará el que trabaje con la guapa y simpática Cameron Díaz, ya en su último proyecto, un drama épico, "Gangs of New York", (Bandas de Nueva York). Sobre las bandas de gángsters y mafias del siglo pasado en Italia, policías corruptos....
Antes de conocerla, manifestaba: "Me considero muy joven y espero conocer a muchas chicas. Intento ser lo más honesto posible con ellas. No sé si alguna vez he estado enamorado. Las chicas que me atraen son auténticas, con sentido del humor, buenas personas. Puede parecer un tópico, pero no pretenciosas ni vengativas u oportunistas".
Crear una familia es su mayor secreto y le seducen los retos interpretativos.
Playboy, guapo, rico, invitado a cenar por el mismo Carlos de Inglaterra, declara: "Estoy acostumbrado a interpretar personajes atormentados. Cuando hago una película me gusta concentrarme en el personaje".Esperamos que no nos decepcione.
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