ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    El presidente italiano descarta celebrar nuevas elecciones

    ROMA/BERLÍN, Italia (Reuters) - El presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, descartó el viernes un regreso anticipado del país a las urnas, mientras los partidos siguen enzarzados en discusiones tras unas elecciones que no arrojaron una mayoría clara y generaron un estancamiento político.

    En declaraciones durante una visita de Estado a Berlín, Napolitano dijo que Italia necesita un Gobierno estable y no celebrar nuevas elecciones.

    "No estoy interesado en nuevas elecciones", dijo Napolitano a los periodistas en un aparte de un acto celebrado en Berlín en el que dio un discurso.

    El presidente italiano, cuyos siete años en el poder expiran el 15 de mayo, dijo que también su sucesor será reacio a convocar nuevos comicios.

    Las declaraciones de Napolitano se producen mientras los tres principales bloques en el Parlamento lidian con las consecuencias de unas elecciones poco concluyentes que han revivido los temores de un retorno de la crisis de deuda de la zona euro.

    Datos económicos publicados el viernes destacaron la magnitud de los problemas a los que se enfrentará un nuevo Gobierno, con el desempleo juvenil alcanzando un récord de casi el 39 por ciento y la deuda pública alcanzando el 127 por ciento del producto interior bruto.

    El líder de la centroizquierda, Pier Luigi Bersani, que consiguió la mayoría en la Cámara de Diputados pero no en el Senado, descartó formar una gran coalición con la centroderecha de Silvio Berlusconi.

    "Quiero decirlo claramente: la idea de una gran coalición no existe y nunca existirá", declaró en una entrevista publicada el viernes en el diario La Repubblica.

    Eso parece cerrar la puerta a una de las dos opciones para formar gobierno, la coalición entre los dos grandes grupos, que ya apoyaron al gobierno tecnócrata de Mario Monti.

    Por su parte, Berlusconi compareció el viernes en un tribunal dentro de uno de los tres juicios en los que está inmerso, y negó las acusaciones de fraude fiscal.

    El multimillonario ex primer ministro rechazó también las acusaciones de que pagó sobornos para provocar la caída del último gobierno de centroizquierda en Italia en 2006, cargos que se investigan en paralelo a las denuncias por fraude fiscal.

    "CINCO ESTRELLAS NO ESTÁ A LA VENTA"

    Esos procesos legales son una de las razones de la enorme oposición que existe en el Partido Democrático (PD) de Bersani para alcanzar cualquier alianza con el magnate de medios de comunicación.

    Algunos miembros del partido creen que una alianza con Berlusconi provocaría un crecimiento aún mayor del antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S, por sus siglas en italianos) liderado por el cómico Beppe Grillo.

    El M5S, que ha mostrado un crecimiento impresionante al voto de protesta masivo, convirtiéndose en la tercera fuerza de Italia en las pasadas elecciones, descartó dar un voto de confianza a otro partido para asumir el Gobierno, pero dijo que respaldará leyes concretas.

    En una señal de las tensiones que existen, Grillo acusó al PD de tratar de persuadir a una serie de miembros de M5S para que apoyen un gobierno de centroizquierda.

    "El movimiento Cinco Estrellas, sus diputados, sus militantes y sus votantes no están a la venta. Bersani está terminado y no se da cuenta", dijo Grillo en su blog.

    Grillo, que lidera un movimiento que ha sacudido la política italiana, ha descrito al ex ministro de Industria de 61 años como un "muerto que habla" y dijo que el próximo Gobierno no va a durar más de un año.

    Bersani ha rechazado una posible dimisión como líder de la centroizquierda a pesar de que su bloque perdió una ventaja de 10 puntos en las encuestas de opinión por una campaña débil, permitiendo que tanto Berlusconi como Grillo aprovecharan el descontento público por el estado de la economía para ganar apoyos en las semanas previas a las elecciones.

    Sin embargo, Bersani está bajo una fuerte presión y se especula que podría ser sustituido por Matteo Renzi, el joven y dinámico alcalde de Florencia a quien derrotó el año pasado en unas elecciones primarias para elegir al líder de la centroizquierda.

    Sin mayoría en las dos cámaras no se pueden aprobar leyes ni lograr un voto de confianza, y el estancamiento entre las partes ha dejado muy claro lo duro que será formar un nuevo Gobierno.

    Bersani dijo a La Repubblica que en caso de llegar al poder presentará un programa de siete u ocho puntos, varios de los cuales coinciden con posiciones del M5S -, y destacó que buscará el apoyo del Parlamento.

    "Llámelo como quiera, un gobierno de minoría, un gobierno de propósitos limitados, no me importa", dijo Bersani. "Para mí, es un gobierno de cambio".

    /Por James Mackenzie y Stephen Brown/

    Buscar