MADRID (Reuters) - El presidente del Gobierno vasco, Patxi López, afirmó el viernes tras su primera reunión oficial con el nuevo presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, que la situación tras el anuncio de ETA de que abandona la violencia es irreversible.
López, que destacó el "ambiente de cordialidad, e incluso cercanía" del encuentro, solicitó además el acercamiento de los presos etarras y la legalización de Batasuna.
"(Rajoy y yo) hemos coincidido en que éste es un proceso que no tiene vuelta atrás", afirmó en declaraciones a los medios, "que lo hay que hacer es consolidarlo para que avance hasta la desaparición definitiva de ETA".
Debilitada por cientos de detenciones y con un apoyo social cada vez menor, ETA anunció a finales de octubre el cese definitivo de su actividad armada después de unos 40 años y más de 800 muertos. En los últimos días se han producido declaraciones en distintos sentidos sobre el cumplimiento de esa declaración.
El pasado martes, el ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, cuestionó que la banda fuera a disolverse y señalando que mantiene "una estructura larvada en la clandestinidad" que incluye movimientos y posesión de armas y explosivos.
El jueves, sin embargo, una comisión internacional que verifica el alto el fuego afirmó que la banda ha dejado de realizar atentados, amenazas o extorsiones y que el abandono de la violencia es "un proceso irreversible", aunque sigue realizando actividades clandestinas y conservando arsenales.
López se refirió el viernes a esa comisión, señalando que también sus integrantes reconocen la valía de la información policial.
"El propio verificador en una entrevista esta mañana ha dicho que la mejor verificación la hace la Policía. Estamos convencidos de que verificar que ETA ni atenta ni se rearma lo hace perfectamente la Policía, la Guardia Civil, la Ertzaintza, y nosotros nos quedamos con esas verificaciones", dijo.
"Yo no doy carta de naturaleza a nada que quiera cambiar el relato de la realidad. Y el relato tiene que ser el que reconoce a las víctimas como víctimas, y a los asesinos como asesinos", afirmó.
ACERCAMIENTO DE PRESOS
El 'lehendakari' volvió a pedir el acercamiento de los presos de ETA al País Vasco, y la legalización de la antigua Batasuna, dos puntos del decálogo que presentó en el Parlamento vasco y que considera "una magnífica hoja de ruta".
"Mi Gobierno ayudará a que se abra la puerta de la reinserción a aquellos presos que rompan con su pasado terrorista y reinicien ese camino de integración en democracia", señaló López, haciendo hincapié en que las leyes penales españolas tienen como objetivo la reinserción de los presos.
"También le he comentado al presidente que estamos viviendo en Euskadi una situación paradójica: mientras las personas que formaban la antigua Batasuna están hoy de forma legal en las instituciones (...), siguen sin tener un partido legalmente reconocido, y esta situación sólo crea una victimización innecesaria y oportunista de los radicales 'abertzales' en Euskadi", explicó.
"Sería deseable que fuera legal lo que ya lo es de hecho en muchas instituciones vascas y en algunas de España".
La Ley de Partidos que ilegalizó a Batasuna ha forzado a la izquierda 'abertzale', próxima al mundo etarra, a agruparse bajo otras nomenclaturas para concurrir a las elecciones.
La coalición Bildu trastocó el mapa político vasco en las elecciones municipales del pasado mayo convirtiéndose en la segunda fuerza más votada del País Vasco, y gobierna en la Diputación de Guipúzcoa, así como en cientos de ayuntamientos. En las elecciones generales de noviembre, la formación Amaiur volvió al congreso tras 15 años sin una formación legalizada.



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