Entre las dos imágenes que aparecen en la composición que sigue a este texto hay poco más de dos años de diferencia. La protagonista es la misma, Maria Teresa Fernández de la Vega, ex vicepresidenta del Gobierno. No obstante, la transformación es absoluta: menos arrugas, una piel bronceada y un pelo más largo. La instantánea de la izquierda muestra a la socialista durante su estancia al lado de Zapatero; la de la derecha fue tomada ayer, durante un acto de fundación Mujeres por África. Llama, sin duda, la atención.
La vicepresidenta, antes y después del cambio (Wikipedia Commons/Getty)Los comentarios corren hoy como la pólvora en todos los corrillos políticos. A sus 62 años, De la Vega ha rejuvenecido su imagen, como si salir del Gobierno hubiera supuesto un alivio tremendo. No obstante, todo tiene su explicación: la ex vicepresidenta ha pasado por el quirófano, según recoge el diario La Vanguardia, para hacerse un lifting muscular a cargo del cirujano Enrique Monereo.
La propia De la Vega fue, no obstante, preguntada durante el acto de este miércoles, al que acudió junto a su majestad la Reina Doña Sofía, así como con la actual ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. La mano derecha de Zapatero durante seis años ha atribuido este cambio a un aumento de peso de siete kilos. No sabemos realmente si ha sido la cirugía, el aumento de peso o una vida con menos responsabilidades, pero lo cierto es que De la Vega ha eclipsado la semana política con su cambio radical.
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