Informar periódicamente y concienciar a la sociedad sobre las consecuencias que puede tener en el clima el actual ritmo de consumo de crudo son los objetivos del Observatorio del Petróleo, una iniciativa de WWF/Adena que se anuncia de forma coincidente con el Congreso Mundial del Petróleo, que se celebra en Madrid esta semana, y la presentación de las estadísticas de consumo y reservas de crudo.
WWF/Adena insta a los políticos que participan en el citado congreso y a todos los ciudadanos a reducir el consumo de petróleo y sus derivados. A este respecto, la organización ecologista recuerda que hay crudo para algo más de 40 años, pero si se queman todas las reservas se emitirían a la atmósfera 520.000 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), lo que equivale a quemar tres veces y media los bosques de todo el planeta. Ello supondría aumentos respecto a las temperaturas actuales de entre 4 y 4,9 grados centígrados para finales de siglo.
El colectivo indica que España consume el 2% del total mundial anual de petróleo y sus emisiones contaminantes per cápita por esta causa superan en un 263% la media mundial. Sólo por el petróleo y productos derivados, España podría emitir este año 240 millones de toneladas de CO2. "Dado que nuestro país no cumple con su objetivo en el Protocolo de Kioto, es preciso comprar derechos fuera para compensar en torno a un 40% de estas emisiones. Esto puede suponer un coste que oscila entre 500 y 2.700 millones de euros", apunta WWF/Adena, que considera que España tendrá que reducir urgentemente su consumo de "oro negro" por ser insostenible desde el punto de vista ambiental y económico.
Protocolo
Como solución, la ONG conservacionista propone la adopción de un Protocolo de Salida del Petróleo en el Transporte, consensuado entre todas las partes sociales, que lleve a España a dejar de consumir derivados del crudo para el transporte en 2025. Para ello habría que impulsar el ahorro energético, los cambios de hábitos y apostar por los vehículos eléctricos movidos con energías renovables.
"El petróleo es un recurso demasiado valioso como para quemarlo en nuestros automóviles teniendo mejores opciones para hacerlos funcionar. El crudo tiene aplicaciones fundamentales en la medicina y en otros sectores donde es insustituible por el momento. Por tanto, quemarlo y desperdiciarlo así es un sinsentido", aseguró Heikki Willstedt, experto en energía y cambio climático de WWF/Adena.
Más información en Consumer.es
Copyright © 2008 CONSUMER.es EROSKI Todos los derechos reservados.
Copyright © 2008 Yahoo! Todos los derechos reservados