Un paciente sirio, con las heridas características de una paliza en el pecho."He visto cómo torturaban a detenidos a base de electrocutarlos, flagelarlos y golpearlos con bastones. A veces les retuercen el pie hasta que se les rompe la pierna. Les operan sin anestesia. Otras, tienen que amputar miembros porque se niegan a prescribir antibióticos. He visto cómo golpeaban las cabezas de los detenidos contra las paredes. Cómo les esposan a la cama. Cómo les niegan agua". Estas palabras, que bien podrían venir de un guardia de algunas de las peores prisiones del mundo, son en realidad del trabajador de un hospital. Gracias a él, sabemos ahora que así es como se trata en Siria a los civiles heridos. El trabajador está en la ciudad de Homs, la tercera más grande del país y eje estos días del conflicto entre el gobierno y la población, y quería llamar la atención de esta injustificable situación.
Así que, jugándose la vida, filmó en secreto imágenes de los pacientes en el hospital durante tres meses. Anoche podíamos ver algunas en un programa del canal británico Chanel Four. Allí, algunos aparecen con los ojos vendados y esposados a la cama, mientras lo que se supone que es el instrumento de la tortura (un bastón de plástico y un cable electrónico) permanece todavía a su lado. Así son las órdenes del gobierno sirio: que todo aquel que haya sido herido durante las protestas en Homs sea llevado a un hospital militar (los militares, como en todas las versiones de la primavera árabe, son el enemigo de la población civil) para recibir el trato que el gobierno estime necesario.
El trabajador en cuestión no es el único del hospital que está en desacuerdo con las cosas que allí se hacen. Pero, como los demás, teme ser condenado por traidor (ya ven las consecuencias), así que prefirió mantener su anonimato y dejar su filmación en manos de Mani, un fotoperiodista francés que se ha jugado la vida al salir de allí. También ha dado los nombres de todos aquellos que trabajan junto con los soldados sirios y el Muhabarat, la temida policía secreta del país.
Uno de los látigos de plástico empleados para golpear a los pacientes.Las escandalosas imágenes confirman lo que se sospechaba desde hace tiempo de Siria, pero que el país siempre ha negado por miedo a las represalias internacionales. Y se suman a las pruebas que baraja el comisario de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para llevar al régimen sirio a la Corte Criminal Internacional por crímenes contra la humanidad. Ahora, la pregunta es adónde llevar a esos cientos de heridos del asolado barrio de Baba Amr cuando la Cruz Roja pueda finalmente negociar su evacuación. Todo un logro de alguien que podía haber muerto (y todavía no está fuera de peligro) por reunir las imágenes. "Es la primera vez que tenemos pruebas visuales de nuestras sospechas. Las nuevas pruebas son terribles. Los hospitales deberían ser lugares seguros para cualquiera que necesite atención médica y tratamiento, pero parece que los heridos en Siria no tiene adónde ir", asevera Cilina Nasser, autora de un informe de Amnistía Internacional sobre los abusos en los hospitales sirios.
"Los civiles sirios ahora consideran que los hospitales públicos son demasiado peligrosos si están heridos. Muchos optan por ir a clínicas callejeras", explica Mani, el fotoperiodista que sacó las imágenes del país. "Conocí a un chaval de 15 años al que un francotirador había disparado en la pierna. Su padre me dijo que le daba demasiado miedo llevar al chico al hospital. Así que, aun bajo el riesgo de perder su pierna, el chico fue tratado en su casa por una enfermera.
Según el trabajador (que, según Mani, "lloró mientras me contaba lo que vio"), uno de los motivos principales por los que se mantiene con vida a los heridos es para poder interrogarlos. De hecho, algunos son ingresados solamente para ser reanimados entre sesiones de tortura. "Algunos de los detenidos solían ir del hospital a la cárcel. Para entonces ya estaban muertos o tenían algún tipo de hemorragia cerebral. El más joven que vi yo tenía 14 o 15 años. A muchos de los detenidos se les borraba el nombre de las admisiones de urgencias para que nadie supiera que estaban ahí. Solo eran números. Solo números".
Fuente: Daily Mail
