Mariano Rajoy, acompañado por Sáenz de Santamaría y Ruiz-Gallardón. EFELos políticos están rozando el bono basura en cuanto a la credibilidad que ofrecen a la ciudadanía. Las últimas encuestas demuestran una caída en picado del PP. En una situación normal, el desgaste de los recortes más salvajes que nunca ha conocido España podría dejar al PP cerca de una hipotética derrota electoral de haber elecciones. Pero los populares pueden estar tranquilos, ya que el otro gran partido nacional, el PSOE, tampoco está haciendo las cosas mucho mejor. Así las cosas, la ventaja del PP sobre el PSOE, según el último estudio de Metroscopia para El País, sería de 5,3 puntos, muy por debajo del 15,9 logrado en las generales celebradas en noviembre.
Sin soluciones que ofrecer y con un mutismo prolongado, el PSOE ha decidido incidir en la herida popular filtrando a la prensa que el rescate europeo de España podría adelantar las elecciones y que el sustituto de Rajoy sería Alberto Ruiz Gallardón. Y ya descontado el actual presidente del Gobierno, los socialistas atizan al actual ministro de Justicia por si aciertan en sus pronósticos.
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Así, el secretario de Organización del PSOE, Óscar López, señaló: "Cada vez hay más gente que piensa que el señor Gallardón está pensando más en sustituir al señor Rajoy al frente del PP que en ser el ministro de Justicia de todos los españoles".
De momento no se trata más que de un globo sonda interesado desde las filas socialistas. Pero eso no impide reconocer la ascendencia del actual Ministro de Justicia sobre el presidente del Gobierno.
Ya hace cinco años, con el PSOE en el poder, Rajoy tuvo que cortar por lo sano la pugna sucesoria entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón apostando claramente por el entonces alcalde de Madrid.
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Pero las formas de Gallardón no gustaban al ala dura del partido. Su forma de regir el Consistorio con guiños constantes —incluso oficiando bodas- hacia colectivos gay enervaban a más de uno. Pero una vez enrolado en el Ejecutivo, Gallardón ha desterrado su política de centro alineándose más a la derecha que nadie.
Incluso ha planteado meter mano en la elección de jueces.
Y su propuesta de supuestos sobre el aborto es la más extrema que se ha escuchado desde el PP en mucho tiempo. Tanto que incluso los jueces se han quedado sorprendidos. Pero eso a él no le importa. Lo que Gallardón pretende es subir enteros dentro de su propio partido para intentar, en un futuro, acceder a la presidencia del partido.
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