Carlos Dívar (Getty).El poder de Carlos Dívar al frente del Tribunal Supremo empieza a resquebrajarse. Pese a que el Tribunal Supremo ha archivado la querella contra su propio presidente han surgido importantes disensiones acerca de la conveniencia de mantener en su cargo al presidente tras conocerse, tal y como ha revelado 'El Mundo', la supuesta imputación de gastos de viajes personales al presupuesto del Consejo.
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A pesar de que de momento se ha librado de la justicia, el futuro sigue oscuro para Dívar. El presidente del Supremo va a ser sometido mañana a un pleno de censura en el Consejo General del Poder Judicial, ya que cinco vocales lo han instado para pedir su dimisión.
Esta complicada situación se produce después de salir a la luz nuevos puntos negros sobre la presidencia del magistrado, que incluyen ya cerca de 30.000 euros sin justificar y 30 estancias en hoteles de lujo. Ayer mismo se conocieron 12 nuevos viajes de fines de semana de cuatro días -de esos que empiezan el jueves- para acudir supuestamente a actos o reuniones oficiales que no duraban más que unas pocas horas. Sin embargo, los gastos de las 3 y 4 noches corrían a cargo del erario público.
Para justificarlos, Dívar ha asegurado que se trataba de desplazamientos requeridos, por ejemplo, por presidentes autonómicos como el de Cantabria. Sin embargo, el expresidente Revilla ha negado tal extremo asegurando que Dívar miente en sus excusas. Lo curioso es que la tapadera de la supuesta invitación de la Consejería de Turismo de Cantabria al presidente del Supremo para visitar Santillana del Mar fue empleada tras conocerse que otro supuesto viaje a Bilbao para asistir a la toma de posesión del presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tuvo lugar dos meses después de dicho acto inaugural.
En la misma línea, como ha publicado 'El País', se señala un gasto de dinero público de 2.000 euros para impartir una conferencia en el Colegio Mayor Arosa, de Santiago de Compostela, entre el 18 de junio y el 20 de junio de 2010. Pero la conferencia, titulada 'El fundamento de la Justicia en el Estado de derecho', se celebró el 22 de noviembre.
Asimismo, Dívar viajó en mayo de 2010 a Palma de Mallorca. En esta ocasión sí que es cierto que se reunió con el presidente del TSJ de esa comunidad. En concreto, se vieron una hora. Sin embargo, el cargo a la cuenta del Consejo General del Poder Judicial es de 1.752 euros por sus cuatro días de estancia en la isla, hospedado en el hotel Valparaís.
El Supremo ya había archivado antes una denuncia contra Carlos Dívar relacionada con los gastos privados de sus viajes a Marbella mientras que el Partido Popular, por su parte, ha acabado cediendo, permitiendo que el presidente del Supremo tenga que comparecer en el Congreso, aunque dejó en suspenso la fecha en el que se le citará.
Otro dato relevante, aunque más personal, es el hecho de que como acompañante -a veces en grupo y otras en solitario- aparece siempre un escolta que le presta seguridad desde hace más de una década. Lo curioso es que no lo hace como agente de Policía, sino como 'ayudante personal' o como representante del CGPJ y del TS, y que como tal asiste a las reuniones oficiales. Se trataría de un policía de la Escala Básica, con 30 años de antigüedad en el Cuerpo (desde 1981), del que se dice también que sería el acompañante en las cenas para dos a cargo del estado.
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