El abogado de Urdangarin quiere evitar la cárcel. EFEAirear los planes ante la prensa no siempre es beneficioso en un proceso judicial. Por lo menos no lo va a ser para Iñaki Urdangarin. La Fiscalía anticorrupción ha decidido suspender las dos reuniones previstas esta semana con los abogados del Duque de Palma y su ex socio Diego Torres para hablar de un posible pacto en el llamado 'caso Nóos'. ¿Por qué? Por el "eco mediático suscitado por este asunto".
Al parecer los fiscales se han molestado mucho con las filtraciones y especulaciones. En concreto con la que deja caer que el abogado de Urdangarin habría planteado a la Fiscalía la disposición de su cliente a declararse culpable de los hechos delictivos que se le imputan a cambio de que le pidan una condena inferior a dos años. Una pena que, al carecer de antecedentes penales, no implicaría el ingreso en prisión del Duque de Palma. Aunque el abogado del marido de la infanta Cristina lo niega todo.
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Al conocer esa intención, el letrado de la otra pata del caso Nóos, Diego Torres, habría propuesto el mismo trato a la Fiscalía. Para conseguir el trato de favor, los dos implicados se comprometen a devolver el botín de dinero público evadido de Valencia y Baleares. Sin embargo Anticorrupción piensa llegar hasta el final en este caso. Tal y como ha asegurado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, sólo se plantearía una negociación si se indica dónde están los fondos evadidos a paraísos fiscales. "Ningún hecho puede dejar de ser investigado por la fiscalía y puesto en conocimiento del juez para su valoración", ha recalcado.
Así pues, parece que no habrá pacto. La Fiscalía cree que hay indicios suficientes como para esclarecerlo todo sin tener que alcanzar pactos de ningún tipo. Así que Urdangarin lo tiene crudo ya que el acuerdo, además de sortear su ingreso en prisión, ahorraría al marido de la infanta Cristina el incómodo trámite de un largo juicio, bajo el permanente foco de la prensa.
Alcanzar un acuerdo de este tipo es totalmente legal. Si la justicia es igual para todos, Urdangarin debería de poder acogerse a esta argucia. Sin embargo hay otros movimientos que huelen más a chantaje que a otra cosa. Diego Torres insiste en tener en su poder correos electrónicos que implican al rey. Y promete deshacerse de ellos si logra salir bien parado del asunto. Este tipo de artimañas juegan en contra de los dos acusados y de sus intenciones de evitar ir a parar a una celda penitenciaria.
