El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. EFEMuchos hablan de hacerlo, pero el parlamento gallego será el primero en aplicar la reducción de diputados. En total, la Cámara gallega pasará de 75 a 61. Una reducción de gastos que irá ligada a un descenso del 20% de los sueldos de los altos cargos y que ayudará ligeramente a cuadrar las maltrechas cuentas de la Comunidad Autónoma.
Según el reparto actual, de los 75 diputados de la Cámara se eligen diez por cada provincia y, el resto, 35, se distribuyen en función de la población. De esta manera se evita que el interior de Galicia, con menos habitantes, quede infrarrepresentado en el Parlamento.
Y con el nuevo, 61, Lugo y Ourense ganarán peso específico en el hemiciclo teniendo en cuenta que tienen menos habitantes. Finalmente, serán 10 escaños por cada provincia y otros que 21 se repartirán en función de la población. Lo del número impar, obviamente, es para evitar empates técnicos en la Cámara.
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Es ese reparto el que molesta a PSOE y BNG. La decisión, tomada unilateralmente por el PP, premia a las dos provincias del interior donde, casualmente, obtiene más votos el Partido Popular. Pero las protestas van a caer en saco roto, ya que los populares usarán su mayoría absoluta para aprobar una norma que entrará en vigor en la próxima legislatura que arrancará en 2013.
De hecho, el portavoz parlamentario socialista, Abel Losada, ha acusado al jefe del Ejecutivo de "dar un golpe de Estado constitucional" comportándose como "un caudillo latinoamericano" que cambia la ley "a su favor" para "perpetuarse en el poder".
"Es una cortina de humo para esconder una nefasta gestión", ha reprobado el portavoz socialista, convencido de que lo que busca el PPdeG al promover esta iniciativa es "mantener una mayoría absoluta que ve perdida" de cara a las próximas elecciones autonómicas, que tocarían en marzo del próximo año 2013.
El PP, por su parte, asegura que buscará el consenso antes de realizarse la votación y se defiende de las críticas asegurando que hasta que no se ponga en práctica no se sabrá si hay cambios en las relaciones de poder de las diferentes provincias. Por eso posterga el debate y asegura que "lo que ahora piden los ciudadanos es que simplemente haya menos diputados".
