La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.Una cosa es que el acceso a un puesto de trabajo sea más difícil cuando los márgenes entre oferta y demanda se disparan. Pero otra cosa muy diferente es que para que tu perfil encaje cuente la fecha de tu última regla o si padeces hemorroides.
Si añadimos que la oferta de trabajo no es para un grupo control de medicamentos, sino para el Ayuntamiento de Valencia, pues ya tenemos una nueva polémica. El consistorio de Rita Barberá asegura que la información que solicita a los candidatos a acceder a un puesto como empleado del mismo es necesaria como "guía para el médico y posibilitará hacer más efectivo su reconocimiento".
Pero resulta que la solicitud de toda esa información, como saber si se controla el tratamiento con su ginecólogo, son una extralimitación ilegal. En concreto, todas estas cuestiones esgrimidas —hay más en el apartado específico para mujeres que se ve en el segundo documento- chocan con el punto 4 del artículo 22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que dice que "las medidas de vigilancia y control de la salud de los trabajadores se llevarán a cabo respetando siempre el derecho a la intimidad y a la dignidad del trabajador".
[Te puede interesar: Ana Mato apuesta por el naturismo para ahorrar en medicinas]
El sindicato UGT está canalizando gran parte de las quejas de los trabajadores que aspiran a ser contratados por el Ayuntamiento de Valencia y se ha encontrado con que la mayoría de ellas ya se formulaban en otro cuestionario similar que fue denunciado en 2006.
La novedad, en estos seis años, es que el Consistorio también pide, de antemano, los resultados de un análisis de sangre. La norma establece que los reconocimientos y cuestionarios médicos son voluntarios, salvo que su realización sea imprescindible para evaluar los efectos de las condiciones de trabajo sobre la salud de los trabajadores o para verificar si el estado de salud del trabajador puede constituir un peligro para el mismo, para los demás trabajadores o para otras personas. Sin embargo, esta práctica se aplica a todo el mundo. Tanto a los candidatos a puestos de jardinería como a los ordenanzas.

