Un paracaidista con una bandera catalana con motivo de la diada de San Jordi. EFEAl contrario que en Euskadi, donde la crisis económica borró de un plumazo la deriva independentista del 'plan Ibarretxe' para poner en Ajuria Enea al primer gobierno no nacionalista de la democracia, el actual escenario en Cataluña está albergando movimientos nacionalistas con tintes independentistas nunca antes conocidos.
Lo dice hasta el propio presidente de la Generalitat, Artur Mas, quien ha señalado en su tradicional mensaje previo a la 'Diada del Onze de Setembre' que "Catalunya cada vez está más cerca de su plenitud nacional". Sin embargo, por el cargo que representa, el President ha decidido no acudir a la marcha, aunque de no serlo no lo dudaría. Otros cargos autonómicos sí lo harán, aunque a título personal.
Con esos mimbres de carácter histórico se prevé una marcha multitudinaria. Una de las causas de la gran afluencia se debe a que, por primera vez, la marcha está avalada por todos los sectores soberanistas. Hasta este 2012, los diferentes partidos y organizaciones independentistas se concentraban en la Plaza Urquinaona de la capital catalana, pero cada uno avanzaba por la ciudad de forma separada y con lemas distintos. En esta ocasión, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) ha logrado convocar una manifestación avalada por todos los sectores soberanistas y bajo una misma pancarta: 'Cataluña, nuevo Estado de Europa'.
El acto, además, cuenta con el apoyo de una forma u otra de todas las fuerzas políticas catalanas excepto el PPC y Ciutadans. De hecho miembros del PP catalán incluso han apoyado la postura del Teniente Coronel de Infantería del Ejército español, Francisco Alamán Castro: "¿La independencia de Cataluña? Por encima de mi cadáver". En lo que respecta al PSC, pese a declararse federalista, se ha decidido dar apoyo a la marcha.
[Relacionado: Rajoy: España no está para algarabías]
Por si esto fuera poco, la reivindicativa Diada de hoy tiene carácter oficial ya que la manifestación acabará en el Parque de la Ciutadella, donde se encuentra el Parlamento catalán, y allí la presidenta de la Cámara, Núria de Gispert, recibirá una delegación de la ANC.
Ante tal efervescencia soberanista, el Gobierno de Rajoy ha mandado varios mensajes apelando a la calma y cordura. "Estas marchas las carga el diablo" se ha escuchado en Moncloa. De hecho el último mensaje lo envió ayer mismo el propio Rajoy durante su entrevista en TVE: España "no está para algarabías".
Detrás de esta renovada deriva independentista de CiU se encuentra el objetivo de Artur Mas de lograr el denominado Pacto Fiscal para Cataluña. Resumiendo se trata de un sistema de financiación similar al concierto vasco que las fuerzas políticas catalanas no firmaron en el estatuto catalán de 1979 y que ahora CiU considera esencial para el futuro catalán.
