Una de las técnicas más empleadas por los actores políticos cuando se ven en un aprieto es la 'del ventilador.' El mecanismo es muy sencillo y consiste en esparcir toda la mierda posible a quien te rodea y presiona para tratar de desviar la atención sobre algún asunto peliagudo. Uno de los ejemplos más claros lo está protagonizando estos días Luis Bárcenas, quien realizó una comparecencia ante notario en la que reconoce que hay una lista de donantes al PP que él confeccionó y también de beneficiarios dentro del partido. Si él cae, no será el único. Algo similar a lo que está haciendo Diego Torres en el caso Nóos. Sus famosos e-mails ya han salpicado a Iñaki Urdangarin, a la infanta Cristina, al secretario de las Infantas, a la ya famosa Corinna y al propio rey Juan Carlos.
Pero la última en encender el ventilador ha sido la ministra Ana Pastor. En medio del debate sobre acusaciones por comisiones y gastos inútiles del ministerio de Fomento, así como por la huelga de Iberia que puede
Más información »de A Ana Pastor se le va la mano acusando a los socialistas









