El jefe del Gobierno, Mariano Rajoy (i), y el presidente de la Generalitat, Artur Mas. EFEEl plan soberanista de Artur Mas está navegando entre dos aguas. Tan pronto se trata con un secretismo más propio de los tiempos de la peluca de Carrillo, que Madrid le tiende la alfombra para presentarlo en sociedad.
Lo primero se ha conocido en los últimos días. Mariano Rajoy y Artur Mas se reunieron el 21 de marzo con nocturnidad para presentar sus puntos de vista. Por lo visto ninguno de los contertulios salió contento de la reunión y Mas comprobó que el muro del gobierno del PP es igual de firme que hace meses.
La prueba del enfado es que, acto seguido, se fue a tratar el tema, con igual clandestinidad, con Alfredo Pérez Rubalcaba. El secretario general del PSOE, por su parte, invitó a la mesa al líder del PSC, Pere Navarro, para tratar de tender puentes en la hoja de ruta catalana y en la posibilidad de entrar a formar parte del Govern.
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Pero la reunión en Moncloa tampoco le gustó a Rajoy, porque pudo comprobar cómo el
Más información »de Rajoy invita a Artur Mas al Congreso para que el plan soberanista caiga por sí mismo








