Que Esperanza Aguirre va por libre ya lo sabe todo el mundo, y ella lo ha vuelto a demostrar. Después de ver cómo sus compañeros y dirigentes nacionales apenas asomaban la cabeza después de los numerosos y devastadores incendios que han asolado este verano zonas boscosas de las Islas Canarias, Valencia, Galicia o Extremadura, ella decidió que debía aparecer por la sierra madrileña que se quemó la pasada semana. Lo hizo dos días después de iniciarse el fuego con casi todos los focos ya controlados.
Pero lo que la presidenta de Madrid quería era una visita controlada. Nada de medios de comunicación que grabaran los posibles reproches de los bomberos por el recorte en retenes y medios antiincendios, ni gritos hirientes de afectados que lo habían perdido todo. Ella quería un vídeo calmado, pausado, lleno de buenos momentos y de guiños a los afectados. Por eso decidió acudir con su propia cámara.
Sin embargo, allí se encontró con una realidad distinta. También estaba Telemadrid. ¿Cómo ha podido ser?
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Esa misma pregunta le realiza Aguirre a su jefe de prensa, quien no tiene la respuesta. En su defensa asegura que se va a enterar, pero que, de momento, no sabe nada. Aguirre, visiblemente molesta le espeta un "No lo diga más", aunque su cabreo va en aumento cuando se entera de que otra unidad móvil de Telemadrid -el canal público de la Comunidad que ella dirige- está en camino para ampliar la cobertura. Su respuesta: "¡Qué pelmazos!". Vuelve a pedir explicaciones a quienes le rodean porque quiere saber quién ha filtrado en Telemadrid que ella iba a estar a las 10.
Filtraciones aparte, que de momento se desconoce si las hubo, el caso es que Aguirre madrugó un poco más que su opositor en Madrid, Tomás Gómez (PSOE), quien sí había convocado a la prensa en la misma zona pero un par de horas más tarde. Tal vez por eso Telemadrid ya había desplazado un equipo al lugar de los hechos.
Por su parte, la directora de Comunicación del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Isabel Gallego, que no estaba allí, tampoco se libró del enfado de Aguirre: "Estoy llamando a la Gallego pero por supuesto está dormida… igual…".
Viendo que no tiene a quien echar la bronca, a la presidenta de la Comunidad no se le ocurre otra cosa que interpelar a los periodistas del canal público. "¿Quién les ha dicho a ustedes que vengan? Si no estaba previsto venir". Una frase que deja entrever que Aguirre había dado órdenes precisas a la corporación de no acompañarla en la visita.
Los compañeros periodistas, sorprendidos porque les afeen que han acudido al lugar de la noticia, aciertan a responder: "Veníamos a grabar el daño medioambiental".
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