El presidente del PNV, Iñigo Urkullu. EFEEl próximo mes de octubre se repartirán otra vez las fichas que conformarán un nuevo tablero en Euskadi. Un escenario abierto con varias posibilidades y con varios matrimonios de siglas imposibles. Los principales candidatos serán Patxi López (PSE-EE), Iñigo Urkullu (PNV), Antonio Basagoiti (PP) y Laura Mintegi (EH Bildu).
Antes de desgranar las posibles asociaciones en caso de que nadie alcance -como así será- la mayoría absoluta, cabe destacar la elección de la fecha para la cita con las urnas. Patxi López las ha adelantado casi cinco meses y ha elegido el 21 de octubre como día 'D'. ¿Casualidad?
Por de pronto resulta que la víspera, es decir el 20, se cumplirá el primer aniversario del cese definitivo de la actividad armada. Difícil imaginar que ningún partido arrime el ascua a su sardina, así que olvídense de la jornada de reflexión entendida como tal.
Además, ese adelanto puede estar vinculado a la necesidad de evitar afrontar la supuesta falta de liquidez o endeudamiento "desmesurado" del Ejecutivo vasco. Algo que liquidaría por completo sus posibilidades de renovar la presidencia.
Porque así lo dicen las encuestas, en concreto que el PSE no será la fuerza más votada, ni siquiera la segunda. La coalición PSE-PP de estos últimos años parece que le pasará factura a los socialistas, al tiempo que la legalización de las marcas 'abertzales' provocará un aumento de su representación parlamentaria difícil de calibrar. Los datos proyectan que el PNV sacaría 23 escaños, aunque le sigue muy de cerca EH Bildu, con 21-22. El PSE-EE, 17-18, mientras que el PP completaría el arco parlamentario con 11-13 escaños. UPyD perdería su único parlamentario y tanto Ezker Batua como IU-Ezker Anitza quedarían fuera de la Cámara.
Así, el PNV parte con más posibilidades que nadie . Pero olvídense, a priori, de un pacto con el PSE. Los nacionalistas no perdonarán fácilmente a Patxi López que este les mandara a la oposición pactando con el PP de Basagoiti.
La única posibilidad de que el PNV busque al PSE como socio sería si EH Bildu sacara más votos que ellos e impusiera unas duras condiciones (algo así a pasar por debajo del futbolín).
Entonces el pacto 'natural', según las encuestas, sería del PNV con Bildu, siendo el partido de Urkullu el que más votos sacara. Ahí el pacto sería más sencillo, aunque el PNV pediría revisar otros 'negociados' como la Diputación Foral de Guipúzcoa que perdieron por pocos votos.
El PSE, en ningún caso, capitaneará las negociaciones, y el futuro de Patxi López ya apunta hacia Madrid.
El PP en Euskadi no tiene posibilidades de ganar, y además partiría con un lastre importante. Ningún partido local ha igualado o mejorado sus resultados estando su partido-padre en el Gobierno de Madrid -Cataluña, Galicia, Extremadura... son la la lista negra del PSOE-.
Y Bildu solamente tiene posibilidades de gobernar en minoría, o pactando por el PNV. PSE y PP ya les han cerrado la puerta.
