Wendi Deng, esposa de Rupert Murdoch (Getty)Tras el shock inicial de las imágenes que han dado la vuelta al mundo, el magnate Rupert Murdoch "atacado" durante su comparecencia ante el parlamento inglés con lo que después se revelaría como un inocente tartazo, los comentaristas políticos y el público inglés se han estando recreando con los pequeños detalles de la escena.
Un personaje destaca sobre los demás: la esbelta mujer sentada tras Murdoch, vestida con una chaqueta color salmón, que se arroja sin vacilar sobre el agresor y le estampa un manotazo — que casi es un zarpazo - antes de desaparecer del encuadre, arrastrada por su propio impulso.
No se trata de una "guardaespaldas especialmente guapa", como han podido creer algunos internautas, sino la "absurdamente atractiva y joven esposa" — en palabras del periodista Ian Dunt de Yahoo! News UK — del rey de la prensa anglosajona.
"Tras el ataque, la sala fue vaciada, para todos menos para Deng, los abogados y algunos trabajadores antes de que la sesión pudiera continuar. — relata Dunt — Deng continuó mirando alrededor suyo como si fuera un agente secreto. Fue entonces probablemente cuando me enamoré completamente de ella. Es realmente devastador enamorarte de la mujer de Rupert Murdoch."
La fascinación por Wendi Meng mezclada con el desprecio hacia su marido que manifiesta Dunt es una reacción generalizada en el Reino Unido hoy. Los perfiles de Deng, de 43 años, retratan a una mujer decidida y hecha a sí misma, nada dispuesta a desempeñar el papel de "florero".
El matrimonio Murdoch (Getty)Wendi nació en China, hija de un humilde encargado de fábrica. Gracias a la amistad de sus padres con una familia estadounidense, los Cherry. Wendi aprendió inglés y consiguió que le financiaran los estudios en California. Su preferencia por los hombres mayores se puede fechar desde entonces: Wendi terminó casándose con el padre de familia, John Cherry, que le sacaba 30 años.
Según cuenta Melinda Liu en 'The Daily Beast', el matrimonio duró lo que la joven necesitó para conseguir los papeles de residencia.
En 1996 Wendi ya tenía a sus espaldas dos divorcios, y había conseguido una beca en Star TV, el centro de operaciones del imperio Murdoch para Asia en Hong Kong. Como conoció al magnate es también una historia de película: Wendi se coló en la cena de gala anual de Star TV. Su encuentro duró menos de un minuto, pero no hizo falta más.
Alejada de los negocios de su marido, Wendi lleva una vida discreta de socialite y madre de sus tres hijos, afín a eventos públicos y de caridad. Pero si algo ha quedado claro en su intervención es que no es solo un trofeo: en su peor momento, Murdoch tiene en casa quien le defienda, literalmente, con garras y dientes.

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