Imagina que tienes una gran caja de arena en la que puedes enterrar un modelo en miniatura de cualquier objeto, pongamos un taburete.
Imagina que después, metes la mano en la caja de arena y sacas un objeto idéntico al enterrado pero 5 ó 10 veces más grande. Los granos de la arena "inteligente" se han ensamblado entre sí, formando una réplica del objeto a una escala mayor.
Puede parecer ciencia ficción, pero ahora mismo hay gente investigando en un modelo rudimentario de este mismo concepto en el Laboratorio de Robótica Distribuida (DRL) del MIT, y al parecer presentarán sus primeros resultados durante la Conferencia Internacional sobre Robótica y Autómatas que el IEEE organizará en mayo.
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Los investigadores del DRL la llaman "arena inteligente", aunque en realidad los granos de arena son pequeños cubos de 1 centímetro en cada arista, con microprocesadores rudimentarios en su interior, y unos imanes especiales situados en 4 de sus 6
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