Ser diputado no está bien pagado. Por lo menos si nos fijamos en las actitudes que tienen sus señorías en los escaños, especialmente en los de las Cortes de Valencia. Porque en unos años nos hemos encontrado con diputados jugando al 'Apalabrados', en la Asamblea de Madrid -que tras disculparse fueron multados con 300 euros-; representantes descargando juegos del Ipad, en el Parlamento vasco; políticos canarios viendo películas en dispositivos móviles... Pero la palma se la llevan en Valencia donde han sido inmortalizados practicando un sinfín de actividades:
PP diputacion Valencia, Carlota Navarro revisa ticket del super #verguenzadepais twitter.com/mercaballero2/…
— Mercedes Caballero (@mercaballero2) 21 de mayo de 2013
- Por ejemplo, cazados repasando apuntes de francés, como es el caso de Milagrosa Martínez, alcaldesa de Novelda y diputada del PP, quien no dimitió asegurando "tener la conciencia limpia".
- Pillados filtrando documentos judiciales del 'caso Cooperación' entre los









