Los astrofotógrafos, y en general todos los aficionados a la fotografía del cielo nocturno, suelen preferir el verano para hacer sus observaciones. Pasan muchas horas al raso y agradecen que las noches sean menos frías, los cielos están más despejados, con menos nubes, y además en esa estación pueden disfrutar de algunas de las mejores vistas de nuestra galaxia.
No obstante, la llegada del invierno también ofrece diversas ventajas para los valientes que se arrojan a pasar la noche bajo estas gélidas temperaturas. Por ejemplo, un curioso fenómeno conocido como halo lunar (o solar, dependiendo cual sea la fuente de luz).
En algunas ocasiones el frío hace caer pequeños cristales de hielo que convierten la atmósfera en una especie de lente, que hacen que la luz se disperse en forma de halo.
[Relacionado: Viaja al espacio desde tu sofá]
Hace unos días se produjo una de estas exóticas combinaciones cerca de Madrid y un astrofotógrafo español, Dani Caxete, tuvo la suerte de estar en el
Más información »de Espectacular cuádruple halo lunar sobre el cielo de Madrid








