ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Arte secreto

    Augustin Lesage, el artista-médium que surgió de una mina

    El pintor y médium Augustin Lesage | Crédito: Shawna Maclellan - Flickr!Hasta que cumplió los 35 años, Augustin Lesage había pasado buena parte de su vida trabajando duramente en el interior de una mina de la región del Paso de Calais (norte de Francia).

    Sin embargo, en 1912 se produjo un extraño suceso que iba a cambiar su vida para siempre. Según el propio Lesage, en enero de aquel año empezaron a sonar en su cabeza voces extrañas que le ordenaban que cogiera unos pinceles y comenzara a pintar.

    [Artículo relacionado: Hilma af Klint y las pinturas del Más Allá]

    Lesage mantuvo desde entonces que aquellas voces eran de espíritus, que se comunicaban con él desde el más allá, tal y como él mismo explicó por escrito en 1925:

    "Espíritus poderosos vinieron a mí, ordenándome que dibujara y pintara, algo que yo no había hecho nunca. Sin haber visto antes un tubo de pintura, puede imaginar mi sorpresa ante esta revelación. 'Pero no sé nada sobre pintar', les dije. 'No te preocupes, nosotros trabajaremos a través de tus manos', me contestaron".

    Poco después de aquella "revelación" comenzó a relacionarse con algunos grupos espiritistas —muy abundantes a finales del siglo XIX y comienzos del XX—, participando en sus sesiones.

    En algunas de ellas acabó convencido de que su hermana Marie —fallecida cuando tenía solo cuatro años— se comunicaba con él, surgiendo así sus primeros "dibujos automáticos" (diseños realizados de forma inconsciente, en su caso supuestamente inspirados desde el Más Allá).

    Detalle de la pintura 'El espíritu de la pirámide' | Crédito: Museo LAM, Lille.

    En aquellos primeros años Lesage alternó su trabajo en la mina con su insólita faceta de artista-médium: "Todas las noches trabajaba al salir de la mina. Llegaba cansado, pero la fatiga se iba tan pronto comenzaba a pintar", aseguró en sus textos.

    En julio de 1913 decidió abandonar su trabajo en la mina para dedicarse a ejercer como curandero, una actividad que le causó problemas legales, pues llegó a ser juzgado por intrusismo continuado en la práctica de la medicina.

    Por suerte para él decenas de pacientes declararon haber sido curados gracias a sus prácticas y fue absuelto en enero de 1914. No tuvo ocasión de retomar sus actividades "sanadoras", pues fue llamado a filas para luchar en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial.

    'Los misterios del Antiguo Egipto' | Crédito: Museo LAM, Lille.Tras su vuelta a casa en 1916 regresó a su antiguo trabajo en la mina, y también volvió a pintar, dejando que los "espíritus" guiaran su mano sobre el lienzo.

    Cinco años más tarde, en 1921, se produjo otro de los hechos trascendentes de su vida: conoce a Jean Meyer, director de la 'Revista Espírita' de Francia. Meyer quedó asombrado con la obra de Lesage, y desde ese momento se convirtió en su mecenas.

    Gracias al apoyo financiero de Meyer, Augustin pudo dejar el duro trabajo en la mina definitivamente y dedicarse por entero a su labor como "pintor psíquico".

    En 1925 expuso algunas de sus obras en el Congreso Espírita Internacional, donde tuvo la oportunidad de conocer a Léon Denis —un destacado espiritista de la época— y al médico y novelista Arthur Conan Doyle, creador del célebre Sherlock Holmes y un auténtico creyente en lo sobrenatural.

    De allí dio el salto al círculo artístico convencional, consiguiendo exponer sus obras en lugares como el Salón de Bellas Artes, el Salón de Otoño de París o el Salón de Artistas Franceses.

    Lesage (con barba) junto a unos amigos en una exposición | Crédito: Colección Philippe …En la actualidad, los historiadores del arte encuadran la obra de Lesage dentro del llamado Arte Bruto (una definición creada por Dubuffet para etiquetar aquellas obras realizadas por personas ajenas al mundo artístico 'oficial', como enfermos psiquiátricos o marginales).

    El propio Lesage insistía continuamente en que él no tenía control sobre lo que su mano pintaba sobre el lienzo, y tampoco sabía con antelación qué iba a plasmar. Simplemente obedecía a los espíritus, ya fuera el de su hermana o el de Leonardo da Vinci, entre otros. Fruto de aquella "técnica" surgieron las fácilmente reconocibles obras de Lesage, caracterizadas por su monumentalidad, formas geométricas y su simetría en torno a un eje central.

    [Artículo relacionado: Franz Xaver, el escultor que quería ahuyentar a los demonios]

    A su muerte en 1954, Lesage dejó tras de sí un legado pictórico de más de 800 pinturas, que hoy se conservan repartidas entre distintos coleccionistas privados y museos como el LAM (Museo de Arte Moderno, Contemporáneo y Arte Bruto de Lille) o el Museo de Arte Moderno de París.

    Buscar

    Autores/perfiles de blogs

    PUBLICIDAD