Detalle de la fachada del Ateneo, antes de su "mutilación" | Crédito: Archivo Ateneo de Madrid
Corría el mes de octubre de 1952 cuando, durante la realización de unas reformas en el Ateneo de Madrid, los albañiles, carpinteros y pintores que trabajaban en las mismas recibieron un extraño encargo: debían eliminar decenas de estrellas de cinco puntas que decoraban distintos rincones del edificio, desde la verja de la puerta de entrada, pasando por las rejas de las escaleras o las notables pinturas del salón de actos.
[Relacionado: Un mausoleo masónico en La Orotava]
Las razones para aquella insólita “caza” de estrellas no tardaron en conocerse. A lo largo de ese mismo mes de octubre, varios periódicos de tirada nacional, entre ellos los diarios ‘Pueblo’, ‘ABC’ y ‘Ya’ publicaban sendos reportajes en los que, con grandes titulares y profusión de fotografías, se explicaba que aquella tarea tenía como fin eliminar el rastro de simbología masónica presente en el recinto madrileño.
La singular iniciativa –nada extraña en aquellos años de la dictadura franquista, de gran obsesión por
Más información »de Claves masónicas del Ateneo de Madrid









