Julidochromis marlieri. Por Doronenko, vía Wikimedia Commons.Una pregunta que se hacen habitualmente los biólogos es la siguiente: ¿Por qué algunos grupos de organismos dan lugar a muchas especies en muy poco tiempo, y sin embargo otras permanecen casi inalteradas durante miles de años? Se sabe que la especiación, el proceso por el que surge una especie nueva a partir de otra anterior, depende tanto de factores ambientales como de factores propios de la población, como la selección de pareja. Pero lo que no está tan claro es cómo afecta cada uno de ellos.
Además, uno de los grandes problemas de la biología es su falta de modelos matemáticos. Mientras que en la física y la química existen multitud de ecuaciones que nos sirven para saber de antemano lo que va a ocurrir (es a esto a lo que llamamos "modelos"), en biología hay muy pocos. Y casi todos son modelos parciales que sirven para explicar qué pasa, con cierta exactitud, únicamente en un sitio y en una situación concreta.
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Un equipo de investigación suizo ha conseguido dar los primeros pasos para resolver ambas cuestiones. Sus resultados se han publicado esta semana en la revista Nature.
Para llevar a cabo el experimento, la primera decisión que tuvieron que tomar era sobre qué grupo de organismos iban a realizar el estudio. Encontraron un caso perfecto en los cíclidos africanos. Se trata de un grupo de peces de aguas dulces, presentes en la mayoría de los grandes lagos africanos. Solo en los lagos Victoria y Malawi hay más de 800 especies endémicas de este grupo.
Hay varias razones por las que estos peces suponen un ejemplo tan adecuado. Para empezar, viven en lagos, lo que significa que no tienen la opción de migrar cuando las condiciones ambientales cambian. Si se da esta situación, deben adaptarse rápidamente o desaparecerán. Otra razón es su dimorfismo sexual, la diferencia que hay entre machos y hembras de la misma especie, que se conoce bastante bien y se basa principalmente en el color. Por último, se sabe que son los machos quienes eligen con qué hembras van a reproducirse, lo que facilita el estudio de la selección sexual.
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Tras realizar un estudio de las distintas especies de cíclidos en 46 lagos, los científicos pudieron llegar a varias conclusiones. Muchas de ellas eran previsibles, como que la diversificación se dé principalmente en lagos profundos y en zonas con alta radiación solar. Sí sorprende que el tamaño de los lagos no influya, ya que en tierra firme ocurre justo al contrario: cuanto mayor es el área, más especies se dan. En cuanto a la parte de selección de pareja, esta tiene una función fundamental. Si los machos, que en estas especies son quienes eligen pareja, son más exigentes, mayores son las probabilidades de que aparezca una nueva especie.
Si este estudio fuese simplemente un ejercicio académico, sería muy importante. Pero también ofrece otros resultados, que tienen más que ver con la gestión de los ecosistemas. El modelo creado por este equipo sirve para predecir el impacto que las actividades humanas tienen en la zona.
