Imagen propiedad de Hock Ping GUEK / Kurt (orionmystery.blogspot.com)Aún quedan muchas especies por descubrir, nuevos organismos que todavía no son conocidos por la ciencia. No es algo que ocurra todos los días, pero sí con más frecuencia de lo que podríamos pensar. Y la forma de llegar a estos hallazgos suele ser de dos maneras: o bien por casualidad, estudiando un grupo conocido y encontrando alguna sorpresa, o a partir de trabajos dedicados a ello, con muestreos y prospecciones en lugares sospechosos de alojar este tipo de novedades. Ahora se acaba de sumar una nueva forma: a través de internet.
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Así ha sido como se ha descubierto Semachrysa jade, una nueva especie de insecto neuróptero. Un usuario de la página de publicación de fotografías Flickr colgó algunas fotos de este llamativo insecto, preguntando de qué especie se trataba. La casualidad hizo que un especialista en insectos del Departamento de Agricultura y Alimentación de California se topase con las imágenes.
Este entomólogo se quedó sorprendido. Por las imágenes, no parecía ninguna especie que él conociese. Así que se puso en contacto con el autor de las fotos, para enterarse mejor de dónde se habían tomado, y ver si podía conseguir algún individuo para estudiarlo mejor.
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Se llevó a cabo un muestreo, y consiguieron capturar varios de estos insectos. Se pusieron en contacto con distintos especialistas, y llegaron a la conclusión de que se trataba de una especie hasta entonces sin describir. Aún quedaba una pequeña sorpresa más: en el catálogo del Museo de Historia Natural de Londres ya tenían una hembra de este insecto. Pero nadie había estudiado ese ejemplar con detalle, por lo que la especie seguía sin describir.
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El insecto en cuestión es una crisopa, del orden de los neurópteros. Estos insectos se caracterizan porque los adultos presentan dos pares de alas membranosas con unos nervios en forma de red para darle rigidez. Suelen tener colores bastante llamativos, entre verde y azul, y los adultos se alimentan de flores y pequeñas frutas. Como ocurre en otros muchos insectos, las larvas tienen una forma muy distinta de alimentarse: son depredadores muy voraces, que se alimentan de otras larvas o insectos más pequeños.
