Asunción, 8 nov (EFE).- El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, viajó hoy a una unidad militar de la localidad de Piribebuy, 70 kilómetros al este de Asunción, donde este jueves se denunció el robo de una cantidad no cuantificada de fusiles. Seguir leyendo el arículo
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Lugo se trasladó hasta la sede de la Dirección de Material Bélico (Dimabel) de las Fuerzas Armadas, de cuyo museo, según una denuncia de las autoridades castrenses fueron sustraídos en la madrugada del jueves pasado varios fusiles de calibre 7,62 milímetros que, de acuerdo a lo que indicaron, son antiguos pero pueden ser utilizados.
El traslado del Jefe de Estado en un helicóptero militar desde la residencia presidencial Mburuvichá Róga, en Asunción, fue confirmado por fuentes oficiales a emisoras de radio de esta capital.
La denuncia del robo fue realizada por el entonces comandante de las Fuerzas Militares de Paraguay, el contraalmirante Cíbar Benítez, sustituido en el cargo este viernes por el general de brigada Juan Óscar Velázquez en el marco de una serie de cambios introducidos por el mandatario en la cúpula militar.
Benítez había detallado que las armas fueron sustraídas cuando el museo de la Dimabel se encontraba cerrado y que las investigaciones quedaron a cargo de la Justicia Militar, ya que el hecho se produjo en un predio castrense.
El hurto fue denunciado en momentos en que el general Bartolomé Ramón Pineda se hizo cargo de la Comandancia del Ejército en lugar del general Juan Óscar Velázquez, mientras que el general Hugo Gilberto Aranda asumió como nuevo jefe de la Fuerza Aérea en sustitución de Darío Dávalos.
Por su parte, el contraalmirante Egberto Emérito Orué se hizo cargo de la Armada, en reemplazo de Claudelino Recalde.
Lugo ordenó esos cambios un día después de rechazar la existencia de presuntos planes para atentar contra el proceso democrático, aunque reconoció que pueden haber "pequeños bolsones (grupos)" de militares que podrían "ser utilizados por la clase política".



