Sueca (Valencia), 7 nov (EFE).- El presidente del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, Francisco Camps, ha asegurado hoy que este partido defiende los intereses valencianos, la identidad, la lengua y los símbolos, mientras los socialistas "se acomplejan" de ser valencianos. Seguir leyendo el arículo
Foto y Vídeo relacionado
Noticias relacionadas
- Camps destaca que la Comunitat es la primera que abre una oficina empresarial en Munich
- Camps destaca la colaboración entre la Comunitat y Baviera como "impulso para salir cuanto antes de la crisis"
- Camps destaca que la Comunitat es la primera autonomía española en abrir una sede empresarial en Munich
- El PSPV califica de "burla" y "farsa promocional turística" el viaje de Camps a Munich
- Más noticias sobre Francisco Camps
Camps, que ha participado en Sueca en un acto con alcaldes y portavoces del PP de la Ribera Baixa, ha afirmado que el PP "es un partido de militantes que trabajan con ilusión y vocación por su tierra, un partido que se constituye desde la base y que trabaja con lealtad al servicio de España".
Durante su intervención, ha afirmado que la fuerza del PP "está en sus militantes" y que ser valenciano "es la mejor manera de ser español".
"No hay partido más valenciano y no hay partido que más trabaje en defensa de los intereses de Alicante, Valencia y Castellón como el PP, un partido que vertebra el territorio, un partido que tiene identidad y un partido orgulloso de ser valenciano", ha manifestado.
Ha criticado a los socialistas por que, según ha dicho, "están acomplejados de ser valencianos, nunca hablan de Comunitat Valenciana, nunca enarbolan la señera y jamás dicen que hablamos valenciano".
El president de la Generalitat ha afirmado que si el PP gobernara en España, "las cosas serían muy distintas" en cuanto a creación de empleo.
"Lo único que necesita España para que se crea empleo es que gobierne el PP. Es necesario un liderazgo de verdad que ofrezca ilusión, confianza y que ponga en marcha una vez más nuestro país", ha destacado.




BELENE, Bulgaria (Reuters) - En los densos bosques de la idílica isla Persin sobre el Danubio, hogar del águila marina y el cormorán pigmeo en riesgo de extinción, se encuentran los espantosos restos de un campo de exterminio de la era comunista.