La fiesta de Halloween de Mariah Carey se tiñó de mal ambiente después de que ésta recibiera una inesperada invitada: Rihanna, a la que le negó el honor de hacerse fotos a su lado. Seguir leyendo el arículo
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Muchos de los que estaban en la noche de autos afirman que Carey, que para esta cita iba disfrazada de ángel, y Rihanna no se dirigieron ni un saludo en toda la noche. Un 'espía' de la fiesta comentó: "Era la fiesta de Mariah, pero Rihanna no quería verse con ella. Y María no iba a saludar a Rihanna. María necesitó que seis guardaespaldas le acompañaran al baño para que no se desmontaran sus alas".
Por supuesto, la cantante de 'My all' ha salido al paso de los rumores que apuntan a la envidia que sufriría por ver cómo Rihanna arrasa en las listas de ventas en detrimento de ella. Según aseguró a la prensa americana, había más de mil invitados en aquella fiesta y ella no vio a Rihanna.
Para Mariah Carey la artista de Barbados posee un gran talento e incluso dice que le encanta. Además, mantiene que no hubiera tenido ningún problema en decirle 'hola' si se le hubiera cruzado en la fiesta que dio en su residencia neoyorquina. Otras fuentes, sin embargo, sostienen lo contrario: la columna 'Page Six' del diario 'New York Post' informa de que la dueña de la casa se negó a saludar a Rihanna para "no ser molestada".




LOS ANGELES, 18 (EUROPA PRESS) - Esto es lo que asegura Samuel Levin, antiguo administrador de los negocios de Nicolas Cage. Según Levin lo que causó la ruina del actor fue su "lujoso estilo de vida" y las enormes cantidades que gastó en adquirir y mantener sus dos castillos, sus quince casas, su flota de yates y sus Rolls Royces, entre otras de sus posesiones.