El fiscal jefe anticorrupción de Barcelona, Fernando Bermejo, y el fiscal jefe antimafia de Palermo, Roberto Scarpinato, auguraron hoy que la corrupción política en España puede llegar a los niveles de Italia en 15 ó 20 años, por lo que hay que "luchar" y "atacar" con todas las herramientas legales posibles la vinculación entre el crimen organizado y los cargos electos o funcionarios públicos. Seguir leyendo el arículo
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En una conferencia en el Colegio de Abogados de Barcelona, ambos fiscales reclamaron a la sociedad catalana y española, así como a la italiana, un cambio "cultural" para dejar de ver a la mafia o a los grupos de crimen organizado como algo ajeno al poder político, ya que la delincuencia organizada siempre intenta apoderarse del sistema democrático.
Con 20 años de experiencia a sus espaldas, Scarpinato explicó que la mafia no tiene el dinero o la riqueza como objetivo final, sino como "instrumento" para alcanzar primero el poder social --a través de los medios de comunicación, por ejemplo-- y después el poder político, introduciéndose en los mecanismos democráticos para que éstos no persigan sus delitos.
Bermejo aseguró que España no ha llegado todavía a los niveles de Italia, pero explicó que en los últimos años, poco más de 15, los grupos mafiosos se han establecido con relativa facilidad en la costa mediterránea, gracias al 'boom' inmobiliario, a las facilidades para blanquear dinero o a la importante llegada de inmigrantes. Por ello, auguró que el siguiente paso, que ya se puede advertir en algunos casos, es intentar comprar al poder político para desarrollar sus actividades con mayor facilidad, incluso utilizando la violencia.
Para evitarlo, instó a mejorar las formas de persecución y sanción de estos delitos, ya que "la mejor defensa es un buen ataque". Si no se hace, "al final no se sabrá quienes son los corruptores y quien los corrompidos".



