El investigador del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf), Carles Gràcia, advirtió hoy de que los bosques catalanes están muy lejos de tener capacidad para compensar las emisiones humanas de dióxido de carbono (CO2). "Para compensarlas necesitaríamos 15 cataluñas", dijo. Seguir leyendo el arículo
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Al intervenir en un ciclo de conferencias de Caixa Cataluña 'Cambio climático y energía', explicó: "Somos más eficientes nosotros produciendo emisiones a la atmósfera, que nuestros árboles en compensarla".
Según Gràcia, para compensar las emisiones de los casi siete millones de habitantes, se requerirían unos 15 millones de hectáreas de bosque, pero en Cataluña ocupan sólo 1,1 millones de hectáreas, con lo que únicamente se puede asimilar el 8 por ciento de las emisiones de la población.
"Los bosques no serán nuestra salvación", concluyó. A escala global, las entradas y salidas de carbono de los ecosistemas terrestres representan un equilibrio en el que la acumulación limpia de carbono es muy escasa. Cada año estos ecosistemas absorben una gran cantidad, pero una parte de este carbono absorbido vuelve a la atmósfera por la respiración de las plantas y por la descomposición de restos de materia orgánica que caen al suelo.
La entrada de carbono se produce en el proceso de intercambio de gases, de manera que cuando la planta abre las estomas, transpira una cantidad considerable de agua. Pero la falta de agua, sobre todo en la mitad sur de Cataluña, fuerzan el cierre estomático y limitan la entrada y absorción de CO2. "Los bosques son nuestros competidores por el agua", dijo.
El investigador aseveró que "absorber carbono no es gratis y tiene un coste ambiental elevado", y dijo que un gramo de carbono significa consumir 500 de agua. Se refirió al agua como "la gran olvidada" y añadió que "sin agua no se puede fijar carbono".
El cambio climático podrá perjudicar el Mediterráneo dado que el previsible aumento de las temperaturas y la reducción de las precipitaciones en el sur de Europa hacen prever una reducción importante del efecto invernal de los bosques durante las próximas décadas.
Asimismo, el coordinador del Programa de Energía y cambio climático del Institut du dévelppement durable et des relations internationales (IDDRI), Cyril Loisel, habló sobre la reducción de las emisiones por deforestación y degradación de los bosques (REDD) como mecanismo válido en la lucha contra el cambio climático.
Consideró que la única forma de reducir emisiones de CO2 es la plantación de bosques, proyectos que ya están en marcha. Loisel afirmó que son proyecto "complejos" a largo plazo que deben demostrar su contribución al desarrollo sostenible.
Según Loisel, los países que más CO2 emiten son China, Estados Unidos, Indonesia y Brasil, pero añadió que China está mejorando en la cobertura forestal.




Washington, 21 nov (EFE).- La capacidad marina para absorber dióxido de carbono se está agotando en otra muestra de la excesiva emisión de gases invernadero propiciada por la actividad del hombre en la Tierra, advirtió un estudio divulgado esta semana por la National Geographic Society.