Un hombre acusado de abusar y agredir sexualmente a la sobrina de su antigua compañera sentimental, una menor que en el momento de los hechos tenía unos diez años, defendió hoy que "todo es mentira" y que "nunca" la ha tocado, al tiempo que argumentó que la madre de la niña interpuso la denuncia contra él con "ánimo de venganza" motivada por "celos y envidia". Seguir leyendo el arículo
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En el juicio, celebrado hoy en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Jaén, el procesado, un vecino de la capital jiennense, identificado como Agustín G.V., insistió en que "nunca" estuvo a solas con la menor y que la madre de la niña "siempre" intentó que su hermana y él se separaran, después de que un tiempo antes hubiera tenido él otra relación con la madre.
Además, Agustín G.V. declaró que el día en el que interpusieron la denuncia contra él estuvieron comiendo en la casa de la niña y que las hermanas discutieron entre ellas. "La relación entre hermanas estaba mal", afirmó al tribunal, al tiempo que sostuvo que la menor, de la que aseguró sentir lástima, se vio envuelta en unos hechos por supuestos abusos sexuales con su propio padre y su abuelo.
Por su parte, la menor, que ahora tiene 12 años, sostuvo que entre unas diez y 15 veces el acusado abusó sexualmente de ella y que la obligó a que le tocara sus genitales y que hasta el 22 de abril de 2008 no se lo contó a su madre. También afirmó que su padre y su abuelo le bajaron los pantalones otras veces y que esas ocasiones se las contó a su madre, aunque en los hechos enjuiciados hoy tardó más tiempo en revelarlos, si bien no supo explicar por qué. Además, aunque a preguntas de la defensa afirmó que alguien le había dicho lo que tenía que decir, en otras ocasiones indicó que sólo le han dicho que contara la verdad.
A falta de que los escritos de las partes se hicieran definitivos, el fiscal reclamaba inicialmente que Agustín G.V. fuera condenado a 25 años de prisión por tres delitos de abusos y dos de agresión sexual.



