En España hay actualmente unos 76.000 reclusos en los centros penitenciarios españoles, de los cuales un 8 por ciento, más de 6.000 presos, están infectados por VIH, según los datos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias presentados hoy en el marco de que la conferencia internacional 'Protección de la salud en prisiones' que se está celebrando en la sede del Ministerio de Sanidad y Política Social. Seguir leyendo el arículo
Noticias relacionadas
- El sida es un gran obstáculo para el desarrollo de América Latina, según un Foro
- El Estado peruano deberá indemnizar a un menor contagiado de sida en un centro médico
- La relajación en la prevención del sida puede propiciar un aumento de casos en personas heterosexuales, según experto
- Asocian la ralentización del VIH/Sida con los altos niveles de una proteína en el organismo
- Más noticias sobre La Lucha contra el SIDA
Pese a que España ha logrado reducir en los últimos años los casos de sida en las prisiones en más de un 90 por ciento, la tasa de infección sigue siendo "mucho mayor" dentro de las cárceles en comparación con la de la población general, que actualmente se sitúa en un 0,3 por ciento.
Según explicó el jefe del Área de Salud Pública de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, Enrique Acín, existen diferencias significativas en la tasa de infección en función de las comunidades autónomas "como sucede en la población general", siendo las cárceles de Madrid, País Vasco y las regiones del levante son las que más casos presentan.
Además, de estos más de 6.000 pacientes con VIH el 90 por ciento también están coinfectados por el virus de la Hepatitis C. La prevalencia de este virus en las cárceles españolas, no obstante, también ha decrecido pasando del 48,6 por en 1998 a un 27 por ciento el año pasado.
Estos resultados se deben no sólo a la introducción de la terapia antirretroviral de alta eficacia para el VIH, sino también al amplio desarrollo en España de los programas de reducción de daños (basados en el intercambio de jeringuillas, dispensación de metadona, reparto de preservativos, diagnóstico precoz y asesoramiento, según informó el Ministerio de Sanidad y Política Social. De hecho, en España se distribuyen anualmente en las prisiones más de 20.000 jeringuillas.
TAMBIÉN BAJAN LOS CASOS DE TUBERCULOSIS
En cuanto a la tuberculosis, la enfermedad que más muertes causa en las prisiones de todo el mundo, la reducción también ha sido apreciable dado que se ha pasado de una tasa de 13,7 casos por cada 1.000 internos a sólo 2,4 casos.
La primera causa de fallecimiento en las prisiones españoles es la muerte natural, según explicó Acín, ya que el tratamiento disponible para éstas y otras enfermedades infecciosas ha permitido que incluso algunas de ellas, como el sida, "se haya llegado a cronificar".
Según explicó la especialista en VIH en prisiones de la Unidad de Drogas y Crimen de Naciones Unidas, Fabienne Hariga, más de 30 millones de presos tienen riesgo de padecer alguna de estas enfermedades infecciosas ya que, a su juicio, "muchos pasan en la cárcel más tiempo del que deberían".




Washington, 21 nov (EFE).- La capacidad marina para absorber dióxido de carbono se está agotando en otra muestra de la excesiva emisión de gases invernadero propiciada por la actividad del hombre en la Tierra, advirtió un estudio divulgado esta semana por la National Geographic Society.