El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, afirmó hoy que no constató ninguna razón, "desde el punto de vista reglamentario", para apercibir al presidente del PP y diputado, Mariano Rajoy, durante el debate de los presupuestos con la ministra de Economía, Elena Salgado. "Otra cosa son las intenciones o sensaciones que yo no juzgo y que uno u otro hayan podido percibir", apostilló. Seguir leyendo el arículo
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En una comparecencia ante los medios tras reunirse con la presidenta del Parlamento gallego, Pilar Rojo, el jefe del Legislativo recordó que él dirigió el debate --en el que se trataron las enmiendas de totalidad al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado-- y aseguró que "todo" lo que le hubiese "llamado la atención desde el punto de vista reglamentario" lo hubiese dicho en el "transcurso de la sesión".
"Si nada he dicho más allá que la petición de silencio a los que hablaban más alto de la cuenta, es porque lo demás entra dentro de la normalidad reglamentaria", aseveró en relación a la intervención de Rajoy, que la propia Salgado consideró una "falta de respeto", pero que no calificó de machista.
De este modo, precisó que, sobre "emociones, sensaciones o juicio" que pueda merecer uno u otro, no se pronuncia, puesto que a él le corresponde "guardar el orden parlamentario y que se cumpla el reglamento".
"No se produjo en ese debate ninguna circunstancia que me obligase a llamar al orden o a la cuestión, ni siquiera llamar la atención de los diputados o ministros que intervinieron", recalcó.
En todo caso, el presidente del Congreso de los Diputados indicó que "otra cosa son las intenciones que uno u otro hayan podido percibir". "Pero eso a mí no me corresponde", sentenció José Bono.




BELENE, Bulgaria (Reuters) - En los densos bosques de la idílica isla Persin sobre el Danubio, hogar del águila marina y el cormorán pigmeo en riesgo de extinción, se encuentran los espantosos restos de un campo de exterminio de la era comunista.