Uno de los principales procesados por la 'operación Karlos', Carlos Carretero, ha presentado una querella contra Jesulín de Ubrique por un supuesto delito de estafa y apropiación indebida y le reclama 42.000 euros que asegura que le entregó al torero como señal por la compra de una vivienda en marzo de 2006. Seguir leyendo el arículo
Noticias relacionadas
- Los mexicanos Ochoa, Téllez y Macías triunfan en Saltillo
- Manzanares triunfador absoluto corta dos orejas en la Plaza de México
- Un profesor de la Universidad de Murcia responsabiliza a los toreros del defectuoso tercio de varas
- Guillén y Rivera cortaron una oreja en la feria nocturna de Maracaibo
- Más noticias sobre Tauromaquia
Según la noticia adelantada por Canal Sur y recogida por Europa Press, Carlos Carretero presentó la querella en el juzgado de Ubrique, que optó por archivarla, por lo que ha presentado un recurso contra el archivo de la causa en la Audiencia Provincial.
La supuesta compra-venta de la vivienda, situada en Ubrique, se remonta a marzo de 2006, un mes antes de que comenzaran a producirse las dentenciones por 'operación Karlos', en la que se desmanteló la supuesta trama de obtención fraudulenta de pensiones de incapacidad laboral.
Según explicó Carretero, posteriormente a la entrega de la señal de 42.000 euros, fue enviado a prisión, por lo que se encontraba allí cuando en julio de ese mismo año 2006 venció el plazo que él y Jesulín de Ubrique habían establecido como límite para formalizar la compraventa de la vivienda.
Así, tras no formalizarse la venta, reclamó el dinero al torero mediante carta y burofax, lo cual, según Carlos Carretero, no ha conseguido, por lo que presentó una querella en el Juzgado de Ubrique que ha sido archivada y ahora se ha dirigido a la Audiencia Provincial mediante recurso para que ratifique el sobreseimiento u ordene que se reabra el caso.



