La Escuela de Salud Pública de la Universidad de Drexel en Filadelfia (Estados Unidos) ha elaborado un estudio, cuyos resultados se publican ahora en la revista "Archives of Internal Medicine", que indica que las personas que viven en barrios que llevan a la actividad física y proporcionan acceso a alimentos saludables podrían tener un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un periodo de cinco años. Seguir leyendo el arículo
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La epidemia de diabetes tipo 2 mundial es fruto de la combinación de la obesidad en aumento, el consumo de alimentos pobres en nutrientes y con alto valor energético y la inactividad física, según los autores del trabajo. Los investigadores concluyen que la creciente prevalencia de la diabetes tipo 2 hace urgente identificar las características ambientales que podrían reducir el riesgo. Los científicos afirman que aunque es improbable encontrar la solución perfecta para la epidemia de obesidad y el creciente aumento de la diabetes tipo 2, el cambio en el estilo de vida y el ambiente podrían ser importantes pasos para invertir la tendencia.
Bajo la dirección de Amy H. Auchincloss, los investigadores estudiaron a 2.285 adultos de entre 45 y 84 años que fueron examinados por primera vez entre los años 2000 y 2002. Los participantes procedían de tres localizaciones: Baltimore, Forsyth County y Nueva York. Se incluyeron los niveles de glucosa en sangre en una toma inicial y en tres exámenes de seguimiento posteriores, en los que además se registraron otras características como la dieta, el índice de masa corporal (IMC) y los niveles de actividad física.
Las medidas sobre el barrio en el que vivían estas personas se obtuvieron de una evaluación distinta en la que los residentes de los mismos vecindarios, definidos como el área comprendida a 20 minutos de paseo de sus casas o a 1,6 kilómetros, estimaban la idoneidad de su entorno para la actividad física y el acceso a alimentos sanos. Las puntuaciones sobre actividad física y alimentos saludables se calculaban en una escala del uno al cinco.
Durante una media de cinco años de seguimiento, 233 de los 2.285 participantes (un 10,2%) desarrollaron diabetes. Las puntuaciones medias para los barrios eran de 3,68 puntos en actividad física y 3,36 en alimentos saludables. Los mejores vecindarios, según la puntuación combinada de actividad física y alimentos saludables, se asociaron con un 38% menos de incidencia de la diabetes tipo 2, según los autores. Algo similar sucedía con la reducción en el riesgo que se observaba en los individuos cuyo IMC es cinco puntos inferior.




Washington, 21 nov (EFE).- La capacidad marina para absorber dióxido de carbono se está agotando en otra muestra de la excesiva emisión de gases invernadero propiciada por la actividad del hombre en la Tierra, advirtió un estudio divulgado esta semana por la National Geographic Society.