Barcelona, 19 jun (EFE).- Hoy se cumplen 25 años de la peor masacre perpetrada por la banda terrorista ETA, que se saldó con 21 muertos, cuatro de ellos niños, y 45 heridos a causa de la explosión de una potente bomba en el centro comercial Hipercor de Barcelona.
El 19 de junio de 1987, a las 16.10 horas, estallaron los bidones cargados con treinta kilos de amonal y cien litros de líquido inflamable que los etarras del "comando Barcelona" habían escondido en el maletero de un Ford Sierra previamente robado y que habían estacionado en la primera planta del aparcamiento de Hipercor.
Una hora antes, sobre las tres de la tarde, uno de los miembros del
comando había hecho tres llamadas desde cabinas telefónicas, comunicando
en nombre de ETA que tendría lugar una explosión en el Hipercor de la
Avenida Meridiana de Barcelona entre las 15.30 y las 15.40 horas.
Sin embargo, la inspección ocular realizada conjuntamente por miembros de las Fuerzas de Seguridad y los vigilantes jurados del centro comercial no encontró nada sospechoso, por lo que estimaron que se trataba de una falsa alarma y decidieron no desalojar el edificio.
Minutos después, la explosión de la bomba escondida en el vehículo abrió un cráter en el suelo del aparcamiento y un boquete en el techo, por los que pasó una ola de fuego que abrasó y asfixió a empleados y clientes.
Por este atentado fueron condenados los miembros del "comando Barcelona" Domingo Troitiño y Josefina Ernaga a penas que sumaban más de 1.600 años de cárcel, así como Rafael Caride Simón, condenado a 790 años de cárcel.
Además, la Audiencia Nacional también condenó a otros 790 años de cárcel al dirigente etarra Santiago Arróspide "Santi Potros" por ordenar la masacre, una sentencia que confirmó el Tribunal Supremo en julio de 2004.
Evacuación de uno de los niños heridos.
Unas 8.000 personas asistieron a los funerales.
Zona del parking donde estalló la bomba de ETA











