Rafael Martos Sánchez, más conocido por todos nosotros por Raphael, ha sido galardonado con el Premio de Honor de la X edición de los Premios de la Música, que la Academia de la Música ha decidido concederle este año por ser uno de los embajadores de la música popular española por todo el mundo. Seguir leyendo el arículo
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Rafa, como le llamaban de joven sus familiares y amigos, nace en el seno del matrimonio formado por un albañil y fontanero llamado Francisco y su esposa Rafaela. Y lo hizo en Jaén, exactamente en Linares, el 5 mayo 1945. Pero de muy pequeño se traslada a Madrid, concretamente a Cuatro Caminos, donde a los cinco años empieza a cantar, convirtiéndose en el solista más joven del coro del colegio San Antonio. Allí entona desde temas folclóricos a religiosos, empezando a forjarse así su inigualable estilo.
A los nueve años se convierte en la mejor voz infantil de Europa, de la mano de un concurso celebrado en Austria. En la fiesta mayor de Gracia de Barcelona, con trece años, Raphael se dio a conocer al gran público por vez primera, y debutó en Nueva York en 1967, justamente en el Madison Square Garden. Obtuvo en 1964, con 'Los hombres lloran también', su primer éxito discográfico. 'El pequeño tamborilero', en las Navidades de 1965, fue todo un éxito.
Comenzó contratado en la sala madrileña La Galera y luego fue aclamado en Central Park. Ha obtenido miles de premios, siendo condecorado por S.M. el Rey Juan Carlos de España y por presidentes de distinta tendencia política: "La política no tiene que ver con el arte", afirma.
Japón, Australia, Rusia o América se han rendido a sus encantos. Y cómo no, España, así como otros muchos países europeos.
Creció oyendo a cantantes como Antonio Machín y a grupos del estilo del 'Dúo Dinámico'. Y él mismo, en busca del triunfo, se presentó a varios concursos de radio. El servicio militar también por aquel entonces llamaría a su puerta.
Cuál no sería su alegría cuando Francisco Gordillo, que tenía una editorial de música, puso en el novel cantante su mirada. El talento de nuestro personaje no pasó inadvertido.
Entonces el joven artista vio el cielo abierto. La oportunidad le había llegado. Corría el año 1960. Acababa de nacer una estrella: 'Raphael'. En breve, Gordillo se convertiría en su representante y sus primeras canciones, 'Tú, Cupido', 'Inmensidad', 'Te voy a contar mi vida' y 'Perdona Otelo', comenzarían a oírse.
Gracias a la canción 'Llevan' gana el festival de Benidorm en febrero del año 1962. Y en el año 66, pese a no obtener la victoria con 'Yo soy aquél' en Eurovisión, regresa a su país con más honores que nunca.
Desde los años 70, cuando se convirtió en un verdadero ídolo de masas, Raphael es solicitado de Torremolinos, -pasando por Italia, Francia, Alemania, Japón o Australia- a Nueva York.
Ha obtenido un éxito rotundo en importantes lugares: City Music Hall Nueva York, Rossia de Moscú, Olympia de París, Bellas Artes de Méjico o el Teatro Real de Madrid.
Populares canciones como 'Digan lo que digan', 'El pequeño tamborilero', 'Escándalo' o el consabido 'Yo soy aquél' gozan de un destacado lugar en la historia musical de nuestro país.
Pero Raphael también ha hecho sus pinitos en el mundo de la actuación. Buena prueba de ello son films como 'Las gemelas', su primer papel, junto a la entonces famosa niña-prodigio Maleni Castro.
El director Mario Camus le eligió como pareja de Serena Vergano para protagonizar 'Al ponerse el sol'; también le dirigió en 'Cuando tú no estás'. Los sentimientos en ambos films están servidos.
Inglaterra le conoció por su interpretación junto a Shirley Jones en 'El golfo'... Y así muchos otros países, de la mano de la serie mejicana 'Donde termina el camino' o de películas tragicómicas o sensuales como 'Volver a nacer'.
En 1975 tendría su programa particular en televisión, 'El mundo de Raphael', que contó con invitados de la categoría de Montserrat Caballé.
Su asignatura pendiente era el teatro. Disfrutó con 'Jekyl y Hide', -el famoso musical de Broadway basado en la conocida novela de Robert Louis Stevenson- aunque le resultó duro meterse en un papel tan ambivalente.
Nuestro artista siempre ha tenido muy claro que no se iba a retirar… al menos, en mucho tiempo. Asegura que no tiene edad para quedarse en casa y es feliz sobre el escenario.
Ha tenido suerte en el amor. Aunque anteriormente le adjudicaron romances varios, para sorpresa de muchos, Raphael se casó finalmente con la aristócrata Natalia Figueroa, junto a quien forma una pareja estable desde el 14 de julio de 1972, cuando tuvo lugar su enlace. Nada más y nada menos que en Venecia.
Natalia, nieta del conde de Romanones e hija del marqués de Santo Floro, era una mujer con inquietudes intelectuales desde muy jovencita. Por eso decidió hacerse escritora. Tuvieron tres hijos: Jacobo, Alejandra y Manuel. Raphael dice que sus hijos son sus amigos, sus fans (al igual que algunos amigos de sus hijos), que les entusiasma la fuerza que tiene su padre y que son muy críticos con él, cosa que Raphael agradece.
La mayor motivación de este artista es precisamente su familia, que ha sabido compaginar con su carrera. Según Raphael, "a veces es complicado, pero cuando hay amor y compenetración en la pareja, cuando la familia se lleva bien, es fantástico".
Raphael se considera español por los cuatro costados, y encima ha sido profeta en su tierra. Los sueños de aquel joven humilde, tal y como él mismo confiesa, se convirtieron en realidad. Ya ha vendido más de 50 millones de elepés. Tiene 325 discos de oro y 48 de platino, y es el único español que cuenta con un disco de uranio.
- Nombre completo:
- Raphael
- Fecha de nacimiento:
- 5/Mayo/1945
- Lugar de nacimiento:
- Linares
- Estado civil:
- Casada/o
- Signo del zodiaco:
- TAURO
- Ojos:
- Marrones
- Hermanos:
- 3, José Manuel, Paco, Juan
- Profesión:
- Cantante, actor
- Hijos:
- 3, Jacobo, Alejandra, Manuel




LOS ANGELES, 18 (EUROPA PRESS) - Esto es lo que asegura Samuel Levin, antiguo administrador de los negocios de Nicolas Cage. Según Levin lo que causó la ruina del actor fue su "lujoso estilo de vida" y las enormes cantidades que gastó en adquirir y mantener sus dos castillos, sus quince casas, su flota de yates y sus Rolls Royces, entre otras de sus posesiones.