Goya Toledo

Tiene cierto aire a Victoria Abril y a Arancha del Sol, por lo menos para quien escribe. Y a una Venus de Botticelli salida del mar. Muchos directores le han puesto trabas a la hora de escogerla como protagonista de sus películas por considerarla "demasiado alta y guapa". Seguir leyendo el arículo

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Pero no por ello Goya Toledo se ha amilanado. Especialmente en su último trabajo, la película "Amores Perros", demuestra su valía como actriz. Además, dicho film está siendo un bálsamo reparador para ella en lo que al ámbito profesional se refiere porque, después de haberse llevado varios sinsabores en el mundo del cine, según la propia Goya reconoce, su último film le está dando muchas satisfacciones.

Por el momento, "Amores perros" ya ha conseguido 30 premios y un merecido reconocimiento a su protagonista por parte de la crítica.

Goya Toledo, ha pasado de ser una promesa a convertirse en una realidad con tablas y categoría dentro del panorama cinematográfico español.

Y, quién sabe, quizá, de Hollywood. Al respecto, Goya sabe que eso es algo que no depende de ella. Es una mujer que pisa fuerte pero, a la vez, tiene los pies sobre la tierra: "Hay cosas que no están en mi control y por las que yo no puedo hacer nada", asegura. Pero éste es un episodio del que hablaremos más adelante largo y tendido.

De ella han dicho que es la hermosura hecha persona, una belleza exótica con melena salvaje y rasgos felinos que apuesta por la sencillez.

Es atractiva, cálida y sincera, como la isla que la vio nacer en 1969: Lanzarote (Canarias). Al natural es tan linda como en pantalla, pero lo que más llama la atención de ella es su espontaneidad.

Enamora a la cámara. Hay quien dice que es todo ojos y que sus curvas son de infarto. Seductora, tierna y sensual, su físico es canario de pura cepa, un binomio de dulzura y fortaleza.

Antes de decidirse a explorar los secretos de la interpretación, Goya hizo unos cuantos trabajos como modelo. Y no fue por azar precisamente, dado que es guapa a rabiar y tipazo tampoco le falta. Pero pronto se dio cuenta de que lo suyo no era desfilar, de que quería encaminar su vida hacia otros derroteros.

Por eso dejó apartado a un lado el mundo de la moda, aunque es consciente de que, si se hubiera dedicado a la profesión de modelo, se habría enriquecido a base de bien: "Siempre tuve muy claro que quería ser actriz. Si me hubiese metido de lleno en el mundo de la moda, podría haber aumentado mi cuenta corriente. Ser modelo es un trabajo que respeto mucho, pero no es el que he elegido. Preferí que me tomaran en serio. Y si te introduces en el mundo de la moda, es mucho más difícil que puedas ser creíble", agrega. "No es que tenga nada contra esta profesión, sólo que yo soy actriz. Aunque hice unos pocos desfiles con anterioridad, dos o tres trabajos, no me dediqué a ello, y esto es algo que da mucho dinero. Lo mío es otra cosa".

Sus primeros trabajos como actriz pasaron sin pena ni gloria, al menos para el gran público. Pero nadie ha dicho que obtener el voto favorable del espectador en general sea fácil, ni que todo haya sido coser y cantar en la carrera cinematográfica de Goya Toledo. En esos comienzos su rostro también empezó a hacerse conocido como presentadora en un programa de Alfonso Arús.

Aunque es canaria, no tiene el acento típico de los oriundos de esta tierra. Este hecho no carece de explicación: la actriz lleva viviendo muchos años en Madrid. Además, por motivos laborales, se ha visto obligada a asistir a varios cursos de dicción para cambiar el acento que la caracterizaba.

Las primeras participaciones de Goya en el mundo de la actuación tuvieron lugar en "Más allá del jardín", un drama de Pedro Olea, y "Dile a Laura que la quiero", comedia de José Miguel Juárez.

Después de intervenir con pequeños papeles tanto en cine como en televisión, en 1998 por fin llegó la gran oportunidad de Goya Toledo. "Mararía", de Antonio Betancor, es una película clave en la carrera cinematográfica de la actriz. Es su primer largometraje. Tal y como declara Goya, éste ha sido un film especial en su vida: "Todo lo que me pasó con Mararía fue magia".

En ella se relata una historia de pasión, amor y locura, y en ella Goya trabaja con actores como Carmelo Gómez y Mirta Ibarra: Lanzarote, 1930. Mararía es una mujer bella y arrebatadora que llegará a convertirse en la heroína más famosa de Arrecife. Los paisajes de "Mararía" son de ensueño, y aún lo es más el meloso y genuino acento que Goya pone a su personaje.

Todo este conjunto de maravillas propicia que el introvertido Fermín, papel que interpreta Carmelo Gómez, termine por abandonarse a los placeres terrenales de la vida.

Tras una minuciosa y exigente selección, cuando ya estaban a punto de darse por vencidos al no encontrar a la mujer adecuada para el personaje, el director de esta película y su productor, Andrés Santana, dieron por casualidad con Goya. Quizá también quiso el destino que Goya, al igual que Mararía, fuera natural de Lanzarote...

Gracias a su interpretación en esta obra la actriz fue nominada en 1998 a los "Premios Goya", como mejor actriz revelación. Es más: Goya se hizo con el "Goya", un logro más para la canaria, a quien se calificó de nuevo valor cinematográfico.

Pero en estos días, por lo que más está siendo solicitada es por su último trabajo:"Amores perros". Éste es un film dirigido por el mejicano Alejandro González Iñárritu que ha sido nominado, en la categoría de mejor película de habla no inglesa, al Oscar.

Por lo que se refiere a tan preciada estatuilla dorada, Goya ha manifestado que sería estupendo traérsela para España, junto con Javier Bardem: "Sería un sueño".

Ahora bien, tampoco le obsesiona el tema. Yendo más lejos todavía, opina que no le preocupa el cine americano. Asimismo, ha declarado que lo que sí le importa es trabajar, tener buenos guiones y dar lo mejor de sí misma. Siempre mejorar: "Crecer y enriquecerme como actriz. Aportar algo".

Hay quien ya preconiza que Goya va a seguir los pasos de Penélope Cruz y Antonio Banderas hacia Hollywood, cual estrella rutilante. Pese a no disgustarle la idea, Goya prefiere afianzar primero su carrera en España. Lo cuenta así: "Cada uno es distinto. A mí me gustaría trabajar fuera, aunque por supuesto me encantaría tener más oportunidades en España. Pero yo, voy donde esté el trabajo. En Estados Unidos hay muchas posibilidades, y también mucha competencia. Me hace gracia lo del peligro de encasillarse en papeles de hispana si trabajas en Estados Unidos. Si tienes el pelo oscuro y los ojos negros, será inevitable. ¿Acaso en España haces de noruega?", pregunta Goya sabiendo la respuesta de antemano.

"Amores perros" puede suponer el lanzamiento definitivo de Goya Toledo en el mundo de la interpretación. En este film, Goya se mete en la piel de una modelo que sufre un accidente de tráfico y queda maltrecha física y psicológicamente, con lo cual se ve obligada a iniciar una nueva vida. En "Amores perros", los asuntos amorosos gozan de un lugar privilegiado en la trama: "En ella se cuentan tres historias, y llega al corazón", señala Toledo. "El amor es lo que te da la vida, y también lo que te puede quitar", añade el director de la película, Alejandro González.

El rodaje de "Amores perros" se llevó a cabo en Méjico. Goya recuerda con cariño su estancia allí; especialmente, el compañerismo que se respiraba en el ambiente: "En Méjico, éramos una piña. Aquéllos que entonces eran mis compañeros de trabajo, hoy son mis amigos".

La actriz se alegra verdaderamente de haber trabajado en esta obra, toda una experiencia: "Ha sido un trabajo muy intenso, que me ha aportado mucho. Es la compensación a muchos esfuerzos. Cuando hice el personaje, no me planteé demostrar nada a nadie. Quise ser honesta conmigo misma y dar lo más posible. Por estar ahí fuera, he perdido muchas oportunidades. Ahora quizá aparezcan otras con las que nunca soñé". No lo dudamos.

Y hablando de amores, poco se conoce, por no decir nada de la vida privada de esta actriz. Sólo hemos llegado a saber de uno de sus amores: Joaquín Cortés, con quien mantuvo una aventura.

Otro es el tipo de amor que la actriz siente por Zazpi, un mimoso cachorrito que ocupa la mayor parte de su tiempo libre. Es una ricura de perro, más concretamente un juguetón pastor australiano de tres meses con nombre euskera, que últimamente se está haciendo famoso a costa de su amita ( por cierto, los perros son coprotagonistas del film que protagoniza con Gaël García Bernal Goya Toledo, como reflejo de las vidas de sus dueños).

También es de dominio público que Goya mantiene una buena amistad desde hace once años con Penélope Cruz, cuya forma de ser, según Toledo y desde que trabaja en Norteamérica, no ha variado en absoluto: "Está trabajando muy bien en América y se tiene merecido el éxito. Es alucinante ver cómo va asimilando todo. Por eso me da rabia cuando dicen que ha cambiado. Sigue siendo la misma, igual de cariñosa y familiar. Nuestra amistad se basa en la generosidad y la honestidad".

Precisamente fue la propia Penélope quien guió los primeros pasos de Goya cuando ésta vino a la capital. De la siguiente manera lo narra la canaria: "Cuando llegué a Madrid, de Lanzarote, ella no había hecho aún 'Jamón, jamón' y estudiaba Arte Dramático. Me la presentaron y luego Penélope me contó que estudiaba con Cristina Rota, a la que me recomendó. Por eso yo también estudié con Cristina. Dos semanas después, ya éramos íntimas".

A partir de su encuentro, y durante cuatro años, Goya estuvo estudiando Arte Dramático con Rota, además de hacer cursos y seminarios con Mariano Barroso, Augusto Fernández y Sanchis Sinisterra.

Goya parece feliz. Lo demuestra a través del brillo de sus expresivos ojos y de su amplia sonrisa. El 25 de marzo estaremos muy pendientes, literalmente pegados al televisor, para ver quién se lleva los premios, esperando que Bardem y Toledo sean galardonados en tan mágica noche. Y es que "Amores perros", que ya ha obtenido más de 30 premios, es una de las cinco candidatas al Oscar a la mejor película en lengua extranjera. Compite con otros films que tampoco son moco de pavo: 'Para todos los gustos', de Francia; 'Tigre y dragón', de Taiwán, 'Everybody famous', de Bélgica y 'Divided we fall', de República Checa.

Toledo ansía que "Amores perros" sea premiada, pero también se quiere curar en salud para no desilusionarse, alegando: "es muy difícil". A Toledo le gustaría que, gracias a "Amores perros", confiaran en ella como actriz. Para algunos críticos su mesura y oficio no han pasado inadvertidos en esta obra.

Goya se hizo con el papel de Valeria en "Amores perros" tras una prueba: "Buscaban a una actriz argentina o hispana, pero no mejicana". El hecho es que el guionista y el director de este film la vieron en una revista cine, cuando era candidata al Goya como actriz revelación por "Mararía".

El director, Iñárritu, relató a Goya el argumento de la obra. De primeras, a ella no le sonaba bien el que la protagonista fuera modelo, más que nada, para que no la encasillaran en una profesión a la que no se dedica. Pero ya cuando leyó el guión y vio que la protagonista perdía una pierna como consecuencia de un accidente de tráfico, se convenció del todo, le dio en la nariz que hacer de Valeria iba a ser un reto. Así habla del guión: "Era muy fuerte, intenso, estaba lleno de carne, como si los personajes estuvieran vivos. Me llegó y ahora me está dando muchas alegrías". Sin embargo, el personaje que Goya interpreta presenta pocas similitudes con ella misma: "Es una persona que no quiere a nadie, a la que parece que no han dado mucho cariño de pequeña. Me la imaginé sola, con mucho sufrimiento interior. Con casos como el de Valeria te das cuenta de que el físico sólo dura un tiempo".

Toledo señala que se metió en su papel a fondo. Habló con amigos suyos que se desplazan en silla de ruedas sobre sus accidentes y la manera en que se acostumbraron a vivir el día a día. Incluso se quedó un día recluida en casa, sentada en una de estas sillas: "Es un trabajo que me gustó, porque es una película en la que tienes que mojarte, tienes que profundizar". Igualmente, recalca que los actores tienen la posibilidad de vivir experiencias ajenas gracias a la interpretación: "Aunque no somos masoquistas, nos gusta encontrar cosas y desconectamos a través de un personaje de nuestra vida real. Para mi papel, hice un trabajo de memoria sensorial. Fue muy doloroso. Cuando terminé con este personaje, me quedé vacía, algo se despertó en mí y salió fuera. La verdad es que esto es un alivio, porque son muchas angustias las que tenemos los seres humanos, y los actores las podemos utilizar para nuestro trabajo".

Goya no es persona de quedarse con los brazos cruzados. Por eso, se mueve allá donde hay trabajo para ella. Así, su último desafío después de "Amores Perros" ha sido el rodaje de una película en Viena, "La extranjera" (Die Fremde), en español, inglés y alemán. En este film austriaco sobre las drogas Goya da vida a una mejicana. A Toledo, todas las escenas le resultaron complicadas. Pero sacó fuerzas de flaqueza. Tenía miedo a que el público no entendiera a su personaje: "Pero no fue así", dice la canaria.

La actriz conoce el trabajo en las industrias cinematográficas de diferentes países. Y le ha gustado la experiencia:"He tenido suerte, he dado con equipos que el director conseguía involucrar a tope".

Su próximo destino es Italia, donde viajará para embarcarse en un nuevo proyecto, otra vez (ya lo hizo antes en "Diario de un amor violado") con Giaccomo Battiato.

Nuestra actriz no se arrepiente de haber dejado su tierra de origen para ir a Madrid y probar suerte en el mundo de la interpretación: "Convencí a mi familia para estar durante un año en Madrid, porque en Lanzarote no había dónde estudiar Arte Dramático. Y ya han pasado once años. Hoy, más que nunca, sé que no me equivoqué".

Justo el 26 de marzo del 2001, cuatro días antes de que Goya cumpliera 31 años, se supo el título del filme galardonado con el Oscar a la mejor película de habla no inglesa: 'Tigre y dragón', del director de Taiwán Ang Lee. 'Amores perros' se quedó a las puertas de obtener la estatuilla dorada. Goya decía, antes de saber el nombre de la triunfadora, "lo que tenga que ser, será". Y así ha sido. A pesar de que su película no lograra el Oscar, Goya está muy contenta por las mieles del éxito que su filme está saboreando. Ha revelado que vivió la noche de los Oscar con mucha ilusión, y que en ella aprovechó para pedir a su buena amiga Penélope Cruz que volviera pronto a España.

Deseamos que la actriz siga conquistándonos, con esa sonrisa tan especial, desde la pantalla.

Filmografía:

La extranjera, 1999

Amores perros, 1999

Mararía, 1998

Diario de un amor violado, 1997

Más allá del jardín, 1996

Dile a Laura que la quiero, 1995

Estudios y Formación:

Estudios de Arte Dramático con Cristina Rota durante cuatro años

Seminarios audiovisual, de teatro y de interpretación con Mariano Barroso, Augusto Fernández y Sanchis Sinisterra respectivamente

Nombre completo:
Goya Toledo

Fecha de nacimiento:
30/Marzo/1970

Lugar de nacimiento:
Arrecife (Lanzarote)

Estado civil:
Soltera/o

Signo del zodiaco:
LIBRA

Ojos:
Marrones

Profesión:
Actriz

Otra información:

Trayectoria

  • Filmografía
  • La extranjera, 1999
  • Amores perros, 1999
  • Mararía, 1998
  • Diario de un amor violado, 1997
  • Más allá del jardín, 1996
  • Dile a Laura que la quiero, 1995
  • Estudios y Formación
  • Estudios de Arte Dramático con Cristina Rota durante cuatro años
  • Seminarios audiovisuales, de teatro y de interpretación
  • con Mariano Barroso, Augusto Fernández y Sanchis Sinisterra, respectivamente

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