El candidato presidencial Elvin Santos del Partido Liberal, que mantiene a dos facciones disputándose el poder en Honduras, cierra el domingo su campaña para las elecciones del 29 de noviembre con una concentración al aire libre en la capital. Seguir leyendo el arículo
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Santos un influyente líder empresarial y político de 46 años, figura de segundo en las preferencias electorales de acuerdo a las encuestas más recientes que dan al abanderado del Partido Nacional, Porfirio Lobo, el primer lugar.
Vestidos de rojo y blanco miles de liberales comenzaron desde temprano a concentrarse en el Coliseo Nacional de Ingenieros en la parte este de la capital para escuchar el discurso de cierre de su abanderado.
Santos representa al colectivo del derrocado presidente Manuel Zelaya y de Roberto Micheletti a quien el Congreso designó para reemplazar a Zelaya tras el golpe de estado en su contra ocurrido el 28 de junio.
Tanto el mandatario derrocado como Micheletti son liberales con trayectoria e influencia en su partido. Santos fue el vicepresidente de Zelaya pero renunció para aspirar a la presidencia.
Una encuesta de la firma CID-Gallup divulgada el 27 de octubre otorgó a Lobo una ventaja de 16 puntos sobre Santos. Lobo concluye el lunes su campaña política también Tegucigalpa.
Mientras el acuerdo Tegucigalpa-San José impulsado por Estados Unidos y firmado el 30 de octubre por Zelaya y Micheletti para una salida negociada a la crisis política sigue en la incertidumbre con una de las partes reiterando su rechazo al pacto.
Desde la embajada de Brasil donde se encuentra refugiado Zelaya insistió en que el acuerdo no tiene "validez". Y advirtió su total desconfianza en la sesión del Congreso estipulada para el 2 de diciembre en que los legisladores discutirán si lo restituyen o no.
"Esta reunión es una trampa para nosotros", dijo Zelaya el domingo a la radio Globo. "El 2 de diciembre van a ratificar a Micheletti y adicionalmente van a impedir que retomemos el orden democrático y van a impedir mi restitución... se que esto es una trampa", sostuvo.
Reiteró que el pacto quedó roto cinco días después de haber sido firmado cuando, según dijo, se incumplió al no convocarse a los legisladores expeditamente para que analizaran su restitución.
Zelaya también rechaza que el gobierno de reconciliación nacional planteado en el pacto y que fue armado por representantes de todas las fuerzas políticas estuviera encabezado por Micheletti. E
l gobernante de facto argumentó que actuó ceñido al acuerdo y que su postura es que mientras el Congreso no decida si restituye o no a Zelaya a la presidencia, él seguirá llevando los hilos del país.
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El corresponsal de la AP en Tegucigalpa, Freddy Cuevas contribuyó con esta nota



