Los piratas somalíes atacaron el miércoles al buque de carga de bandera estadounidense Maersk Alabama por segunda vez en siete meses, pero guardias privados a bordo frustraron el ataque respondiendo con armas de fuego y un aparato que produce un ruido estruendoso. Seguir leyendo el arículo
Noticias relacionadas
- Acusan a ocho personas de dar apoyo financiero a una red terrorista somalí
- La fragata 'Navarra' zarpa el miércoles de Rota (Cádiz) para relevar a la 'Canarias' en la operación Atalanta
- Santamaría cree que De la Vega está en "sus horas más bajas" y ha gestionado "bastante mal" el caso 'Alakrana'
- El almirante jefe de Estado Mayor de la Armada recibe al Equipo Operativo de Guerra Naval Especial desplegado en Somalia
- Más noticias sobre Somalia
Un avión de vigilancia estadounidense estaba atento a la nave mientras proseguía su destino en la costa de Kenia, mientras un pirata dijo que el capitán de una nave secuestrada el lunes con 28 tripulantes norcoreanos a bordo había muerto de heridas recibidas.
Los piratas secuestraron al Maersk Alabama en abril pasado y bajaron al capitán de la nave Richard Phillips a un bote salvavidas, donde le apuntaron con un arma durante cinco días.
Francotiradores de un grupo de operaciones especiales de la Armada de Estados Unidos (SEAL por sus siglas en inglés) liberaron a Phillips en un osado ataque nocturno, en el que mataron a tres piratas.
Cuatro presuntos piratas en un esquife atacaron la nave de nuevo el martes alrededor de las 6.30 horas locales, disparando armas automáticas a unos 300 metros (300 yardas) de distancia de la nave, dijo en una declaración la Quinta Flota estadounidense, con sede en Bahrein.
Un equipo de seguridad a bordo rechazó el ataque usando maniobras evasivas, fuego de armas pequeñas y un dispositivo acústico de largo alcance (LRAD por sus siglas en inglés), un arma no letal capaz de emitir tonos de alarma tan fuertes que son dolorosos, dijo la flota.
Un autoproclamado pirata le dijo a The Associated Press desde la ciudad pirata somalí de Haradhere que sus camaradas en el mar había llamado alrededor de las 9 de la mañana, dos horas y media después del ataque.
"Nos dijeron que tuvieron problemas con un barco estadounidense y luego los perdimos (la comunicación). Desde entonces hemos estado tratando de localizarlos", agregó el presunto pirata, que se identificó como Abdi Ni.
___
Los periodistas de The Associated Press Olad Hassan en Mogadiscio, Somalia, y Barbara Surk en Dubai contribuyeron a este despacho.




WASHINGTON (AFP) - Al menos 40 personas detenidas por 'peligrosidad social', agresiones constantes a disidentes y duras condiciones carcelarias son parte de las violaciones de los derechos humanos en la Cuba de Raúl Castro, según un informe divulgado este miércoles por la organización humanitaria Human Rights Watch.